Atlas de los servicios educativos de Puebla
Maestros
Por: Gustavo Santín Nieto
Cartas a Gracia
Querida Maestra
La primera edición del Atlas de los servicios educativos. Representación cartográfica del acceso y prestación de los servicios educativos en México permitiría revisar el apartado Indicadores de infraestructura de las escuelas de primaria y secundaria por municipio, ciclo escolar 2021-2022. Estado de Puebla; aunque los promedios locales diferirían del nacional que correspondería a la muestra obtenida de los indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (pág. 55) del anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Nacional 2024-2025.
El rubro electricidad del renglón Acceso a servicios básicos en las escuelas de primaria y secundaria del Atlas en cuestión, permitiría verificar que en ciclo escolar 2021-2022, en 88 municipios, el 40.5% de las escuelas de primaria y secundaria contaría con servicio de electricidad al 100%, en tanto que 59.44% de las escuelas carecería de él y entre ellos -casualmente- se encontraría el municipio de Puebla (96.7%); en el rango del 90 al 99% se ubicarían las escuelas de 80 municipios; en el rango del 80 al 89% se encontrarían las escuelas de 35 municipios; en el rango de 70 a 79% estarían los planteles de 8 municipios; en el rango de 60 a 69% se contabilizarían a 4 instituciones; y por último, en el de 50 a 59% estarían ubicadas 2.
Paradójico; pero, en una época de postmodernidad e inteligencia artificial, el rubro computadoras mostraría una realidad devastadora. En solo siete municipios de la entidad, las escuelas de primaria y secundaria contarían con computadoras; aunque no se especificaría que fuesen para uso educativo (Chigmecatitlan; La Magdalena Tlatlauquitepec; Mixtla; San Martín Totoltepec; San Miguel Ixtlan; Tlanepantla y Zongozotla). Si bien, solo Mixtla reportaría en ese ciclo escolar, que sus escuelas tendrían -en su totalidad- acceso a internet; en tanto que, las escuelas primarias y secundarias de 2 municipios reportarían contar, en un rango de 90 a 99%, con ordenadores, y bien, escuelas aludidas de 14 municipios, contarían con computadoras en un rango del 80 al 89%; las instituciones de 21 municipios se situarían en el rango del 70 al 79% y 37 municipios estarían encasillados en el rango de 60 a 69% y 60 instituciones en el rango inmediato inferior (50 a 59%); 32 municipios reportarían que sus escuelas se localizarían en el rango de 40 al 49%; 22 municipios reportarían que sus planteles estarían entre 30 y 39%; 11 indicarían que las escuelas referidas se ubicarían en el rango entre 20 y 29%; 2 municipios (Teotlalco y Chinantla) que sus escuelas estarían en el rango de 10 a 19%, y finalmente, las escuelas de los municipios Albino Zertuche, Coatzingo y Tepemaxalco serían reportadas en 0.
Otro de los servicios de infraestructura contemplado en el rubro de referencia -objeto de la Carta a Gracia- se vincularía a la promesa de internet para todos en el que solo el municipio de Mixtla señalaría que sus escuelas de primaria y secundaria contarían con el servicio al 100%; las instituciones de 4 municipios contarían con este servicio en un rango de entre 80 y 89% y las de otros 4 dispondrían de internet en una rango de entre 70 y 72%; en el rango de 60 al 69% estarían contemplados los planteles de 12 municipios y entre ellos se ubica el de Puebla (64%); las escuelas de referencia de 21 municipios reportarían contar con acceso a la red en un rango de 50 al 59% y las instituciones de 11 municipios entre -los que se encontraría Atlixco- se posicionarían en el rango del 40 al 49%. Las escuelas de 19 municipios se ubicarían en el rango de entre 30 y 39%; escuelas de 22 municipios reportarían contar con conectividad en un rango del 20 al 29%; 23 municipios cuyas escuelas se encontrarían en el rango del 10 al 19%; y para cerrar el recuento, escuelas de primaria y secundaria de 28 municipios no dispondrían de conectividad a la red.

A la luz de estos números que más parecen espejos rotos que estadísticas modernas, una cosa queda clara: el mapa educativo de Puebla no se dibuja con drones ni con discursos, sino con apagones, desconexiones y carencias que en ciertos rincones parecen no tener prisa por irse. Sorprende -o quizá ya no tanto- que en pleno siglo XXI, el acceso a la electricidad aún sea una lotería municipal; que la presencia de computadoras se cuente casi como si fueran vestigios arqueológicos; y que el Internet, esa herramienta que se promete como llave del presente, siga abriéndose sólo para unos cuantos.
Y mientras tanto, en las aulas -esas donde tú, Gracia, te juagarías cada día más de lo que el papel reconocería- se seguirían resolviendo aprendizajes con los recursos del siglo pasado… cuando llegan. Dicen que “donde falta luz, sobra ingenio”; sin embargo, entre más miro estos datos, más me convenciría de que ese refrán, aunque bonito, no debería seguir aplicándose para las escuelas del estado.