Bachilleratos agraciados

Maestros

Por: Gustavo Santín Nieto

Cartas a Gracia

El Boletín 29. Ciberseguridad, sustentabilidad, IA, nanotecnología y producción digital, carreras estratégicas para el Edomex: Mario Delgado, publicado el lunes 18 de enero, anunciaría adicionalmente “la construcción de 3 bachilleratos tecnológicos y la habilitación de 5 Ciberbachilleratos [que incorporarían], a su oferta formativa nuevas carreras que responden a las necesidades del espectro nacional y vinculadas con la inteligencia artificial, la ciberseguridad, el urbanismo y el desarrollo sustentable, la logística, la enfermería, la nanotecnología y la producción digital. Con esta nueva infraestructura se generaron 8 mil 910 nuevos lugares mediante la construcción de seis bachilleratos tecnológicos y la realización de seis reconversiones, con el apoyo de la administración de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, con impacto directo en los municipios de Chalco, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, Nezahualcóyotl y Texcoco”.

La prospectiva educativa evidenciaría un futuro luminoso para la educación media superior Gracia; siempre y cuando, las declaraciones llegasen a feliz término. Todo parecería indicar un futuro promisorio por lo menos, para los nuevos bachilleratos tecnológicos, los ciberbachilleratos y las secundarias reconvertidas en bachilleratos vespertinos que pronto se convertirían en una manzana de discordia; no obstante, la rezagada Tabla 6.2a Escuelas primarias, secundarias, y planteles de educación media superior por entidad federativa según disponibilidad de servicios básicos (2018-2019 a 2021-2022), publicada por la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (CONAEDU) señalaría que en el ciclo 2021-2022 el 64.8% disponía de ellos. En Puebla y en el ciclo escolar de referencia, el 72.9% de los planteles escolares contaría con ellos; 8.1 puntos porcentuales más que el promedio nacional. En tanto que en Oaxaca el porcentaje descendería al 34.6%, que equivaldría a 1 de cada 3 escuelas.

La Tabla 6.2 Escuelas y planteles por nivel, tipo de servicio y mantenimiento según disponibilidad de servicios básico (2021-2023) elaborado a partir de una muestra constituida por 18 048 escuelas, reportaría que 11 410, el 63.2% de las “Escuelas [contarían] con servicios básicos completos”; 15 251 de ellas, el 84.5%, dispondría de electricidad; 12 912, el 71.5%, con agua potable; 13 943, el 77.3%, con servicio de lavado de manos; 16 615, el 92.1% del total, con sanitarios [de ellos 14 874, el 82.4% tendrían el carácter de independientes y 3 311, el 18.3%, la de mixtos; ambas categorías calculadas a partir del total (16 615 sanitarios)]. 

El cuadro y las gráficas Servicios básicos, infraestructura y equipamiento escolar, indicadores del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, publicado por el anuario Principales Cifras del Sistema Educativo Mexicano 2024-2025 a cargo de la Dirección General de Planeación mostraría que, de las 21 175 escuelas de educación media superior  [14 745 públicas + 6 430 privadas] el 93.2% de las públicas y el 92.2% de las privadas contarían con electricidad; 75.7% públicas y 73.9% privadas con computadoras; 56.9% públicas y 50.7% privadas con Conexión e Internet; 40.8% públicas y 43.7% privadas con infraestructura adaptada para discapacidad; 1.5% públicas y 1.9% privadas con materiales adaptados para discapacidad; 78.7% públicas y 77.1% privadas contarían con agua potable; 81.8% públicas y 80.8% privadas dispondrían de lavabo de manos; 86.2% públicas y 86.5% privadas contarían con sanitarios independientes y, finalmente, 16.6% y 17.8% contarían con sanitarios mixtos.

Gracia, quizá el porvenir de la educación media superior esté ya escrito en boletines y conferencias; pero, la realidad -esa que se mide con agua que no llega, luz que se va y sanitarios que fallan- sigiría esperando. “Ojalá” que estas nuevas escuelas, tan celebradas en discursos, no terminen repitiendo la vieja historia de promesas sin mantenimiento y aulas sin servicios; porque, al final, ningún bachillerato será realmente “estratégico” si el futuro de sus estudiantes depende todavía de cargar cubetas, improvisar conexiones o estudiar a contraluz o de aportaciones voluntarias –obligatorias- que hacen madres y padres de familia. Recordarías que grosso modo, el 36.6% de los planteles de educación media superior carecerían de alguno de estos servicios; situación que se agudizaría alrededor de 9 puntos porcentuales entre el subsistema estatal y el federal, y por si fuera poco, las carencias serían mayores en zonas rurales y marginadas que en las zonas citadinas, según hallazgos de Mejoredu. Recuerda Gracia que “Lo que se cuida, crece; lo que se descuida, se pierde.”