Cero rechazo en la BUAP requiere más presupuesto, infraestructura y docentes, alertan académicos
- Señalan que ampliar la matrícula en la universidad requiere una inversión gradual para garantizar espacios a todos los aspirantes
23 julio 2026.-Implementar una política de cero rechazo en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), sin incrementar el presupuesto, la infraestructura y la plantilla docente comprometerá la calidad educativa y afectará la matrícula en instituciones privadas, advirtieron académicos de la máxima casa de estudios y de la Escuela Libre de Derecho de Puebla (ELDP), tras la propuesta del gobernador Alejandro Armenta Mier.
Los docentes de la BUAP, Anayuri Güemes Cruz y Samuel Ortiz Velásquez, señalaron que la ampliación del acceso requiere indispensablemente más recursos y plantilla docente. Por su parte, el académico de la ELDP, Jonathan Amaro Hernández, advirtió un riesgo adicional: la disminución del incentivo de preparación entre los aspirantes y un impacto directo en las escuelas incorporadas que absorben a los estudiantes no admitidos.
La y los académicos coincidieron en que es necesario diseñar un plan de acción gradual y coordinado entre el gobierno federal, el gobierno estatal y la universidad, que establezca los criterios para ampliar la cobertura educativa y garantice las inversiones necesarias en infraestructura, equipamiento, personal docente y servicios para atender la demanda.
Apenas el martes, Armenta Mier pidió por segunda vez a la BUAP (la primera fue en agosto de 2025) implementar una política de cero rechazo en su proceso de admisión, bajo el argumento de que con el acceso a la educación se combate la delincuencia. Hasta el momento, ni la rectora Lilia Cedillo Ramírez ni la propia institución se han pronunciado al respecto.
De acuerdo con el Anuario Estadístico 2024-2025 de la BUAP, del ciclo escolar pasado, 60 mil 574 personas participaron en el proceso de admisión. De ellas, únicamente 20 mil 839 obtuvieron un lugar.
En consecuencia, 39 mil 739 aspirantes quedaron fuera de la universidad, lo que representó el 65.6% de quienes buscaron ingresar.
Desafío en infraestructura
Güemes Cruz, profesora investigadora de tiempo completo de la BUAP desde hace 14 años, explicó que la universidad ya enfrenta dificultades para atender la demanda estudiantil con la infraestructura disponible, por lo que, sin nuevos espacios, resultará complicado garantizar el ingreso de todas y todos los aspirantes.
Explicó que, si bien no todas las aulas tienen la misma capacidad, actualmente existen grupos de hasta 45 o cerca de 50 estudiantes, por lo que, si se saturan los espacios más allá de su límite físico, se compromete la seguridad de estudiantes y docentes ante fenómenos naturales como los sismos.
A esto se suma que algunas carreras comparten la infraestructura existente, por lo que incrementar la matrícula implica reorganizar el uso de aulas, laboratorios y otros espacios académicos.
La docente de la máxima casa de estudios indicó que, aunque algunas materias pueden impartirse en línea para aliviar la presión sobre la infraestructura, esta alternativa no es viable para todas las carreras debido a que muchas requieren actividades presenciales.
Por ello, subrayó que la ampliación de la cobertura no puede limitarse a incrementar el número de lugares disponibles, sino que debe ir acompañada de una mejora en la infraestructura.
En entrevista por separado, Ortiz Velásquez, economista de la máxima casa de estudios en Puebla, coincidió en que actualmente existen limitantes materiales para absorber de manera inmediata un incremento en la matrícula.
“El llamado del Gobierno de Puebla a que no haya rechazados obedece a un derecho de las y los jóvenes a acceder a una educación pública superior de calidad, pero la BUAP también tiene limitantes de infraestructura y de presupuesto”, dijo.
En ese sentido, planteó que la coyuntura representa una oportunidad para construir una estrategia de largo plazo que permita aumentar la cobertura sin comprometer la calidad académica.
El académico dijo que se debe apostar por una mayor inversión en infraestructura educativa que garantice espacios adecuados de estudio para todos los alumnos.
Además, sugirió ampliar los programas impartidos a distancia, que permitan al estudiantado recibir educación de calidad por la vía digital. Ortiz Velásquez consideró que la universidad debe adaptar su oferta académica a las demandas de la industria y a los avances tecnológicos.
Complejo para docentes
Para Güemes Cruz, otro de los retos es fortalecer la plantilla docente, pues, en el caso de las y los profesores de tiempo completo, ya tienen una carga laboral definida y no es posible incrementar indefinidamente el número de horas de clase.
Añadió que las y los docentes por hora sostienen una parte importante de la actividad académica de la universidad, por lo que cualquier ampliación de la matrícula también debe considerar mejores condiciones laborales para este sector, así como la creación de nuevas plazas.