Coahuila: indagan nexos de Cuates con colectivos que alientan ataques

Torreón, 3 octubre 2026.- La Fiscalía General del Estado (FGE) investiga los posibles vínculos de los dos hermanos detenidos por el ataque perpetrado el jueves pasado en la secundaria 13, en el ejido La Unión, municipio de Torreón, –donde murió la subdirectora del plantel y cuatro personas resultaron lesionadas– con comunidades digitales que promueven la admiración por autores de agresiones en centros educativos de otros países.

El fiscal estatal, Federico Fernández, informó que entre las pertenencias de los detenidos hallaron fotografías de personas relacionadas con esos atentados, además de que ellos mismos manifestaron “necesidad de pertenecer a grupos delictivos o de corte terrorista”.

Refirió que el órgano a su cargo mantiene comunicación con las instituciones federales de seguridad e inteligencia para compartir los hallazgos e investigar posibles conexiones con estas redes.

Según fuentes de la fiscalía se indaga la probable afinidad de los detenidos con la comunidad incel o célibes involuntarios; esta información no fue confirmada por Fernández.

Los jóvenes de 18 años son gemelos, ex alumnos de la secundaria y habitantes de la localidad. De acuerdo con el fiscal, eligieron el plantel por su cercanía con su domicilio y porque conocían sus instalaciones, pero la información recabada no apunta a que el ataque fuera dirigido contra una persona en particular.

Sin embargo, un alumno de la secundaria relató que luego de que entraron al plantel, los hermanos detonaron un petardo y gritaron: “¡primer aviso! ¡Vamos por todas las mujeres!”.

Por otra parte, una cuenta de TikTok atribuida por autoridades a uno de los presuntos atacantes, publicó, antes del hecho, imágenes de armas, explosivos y prendas con referencias a agresores extranjeros.

Según la investigación, uno de los aprehendidos habría externado su intención de realizar una transmisión en vivo, pero carecía de saldo telefónico.

Los hermanos, a quienes conocían en la localidad como Los Cuates, vivían con sus abuelos, pero estos últimos habrían abandonado el ejido después de lo ocurrido y hasta anoche ningún familiar se presentó ante las autoridades a preguntar por los jóvenes, dio a conocer la FGE.

Federico Fernández precisó que los muchachos tenían estudios inconclusos y procedían de un entorno de desintegración familiar. Uno de ellos estuvo internado en un centro de rehabilitación, pero precisó que su ingreso obedeció a problemas graves de autocontrol y no al consumo de narcóticos.

Ayer comenzaron los servicios funerarios de la subdirectora asesinada en el ataque, quien pertenecía a la sección 35 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Las exequias concluirán este sábado.