¡Cúmplase la ley en los bueyes de mi compadre!
- Días después de rechazar la reforma electoral propuesta por la presidenta Sheinbaum, el PT y el PVEM aceptan el Plan “B”… no cabe duda Alberto Anaya y Karen Castrejón son un par de sinvergüenzas
REFLEXIONES / Televisión
¿Dónde quedó la calidad moral de los dirigentes y diputados del Partido del Trabajo y el Verde Ecologista?
ALBERTO ANAYA y KAREN CASTREJÓN no conocen la vergüenza.
No saben lo que es.
La cabra tira al monte siempre.
Se sabía que “traicionarían” en cualquier momento y llegó el tiempo inexorable, desilusionando no solo a la 4T, sino a los mexicanos que creyeron en sus promesas de campaña que, supuestamente, impulsarían la democracia en México.
No obstante que el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) mantuvieron una alianza electoral con Morena en 2024, prometiendo acompañar la propuesta de reforma electoral, siendo uno de los 100 compromisos de la entonces candidata Claudia Sheinbaum, de repente sufrieron un ataque de amnesia sumándose al PRI, al PAN y Movimiento Ciudadano para votar en contra de lo que antes juraron apoyarían.
Sus intereses personales, de grupo, de partido se opusieron al avance del proceso democrático y al reclamo ciudadano.
Votar en contra de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que bueno que sucedió ahorita; los idus de marzo se aparecieron desde las entrañas del inframundo y cínicamente dicen que continúan en la alianza que, según ellos, se fortalece.
Su voto en contra de la reforma evitó la mayoría calificada; la falta de apoyo de los partidos aliados ha quedado grabada en la conciencia colectiva.
La renuencia del PT y Verde se debió principalmente a cuidar sus intereses, sus prerrogativas, sus posiciones, sus dietas.
¿Pero a quién representan en realidad?
¿A cuáles minorías?
Solamente a las de sus propios intereses.
Tras la derrota, Morena anunció la construcción de un “Plan B” para la reforma electoral.
En resumen, aunque el PT y el Verde formaron parte de la coalición que ganó la elección en 2024, no cumplieron con el acompañamiento de esta reforma electoral en particular cuando fue presentada en marzo de 2026.
Los reaccionarios perciben como un “triunfo histórico” el rechazo a la reforma electoral.
Es su visión torcida que pronto tendrá respuesta.