Divulgar o difundir la matemática

Por: Dr. Esptiben Rojas Bernilla

Universidad de magallanes – UMAG

En las dos últimas décadas se ha dado un fenómeno de comunicación matemática sin precedentes en la historia. Hasta el siglo XX el conocimiento matemático era reservado para especialistas, popularizarlo era considerado una pérdida de tiempo, y que solo era practicado por matemáticos carentes de ideas para seguir en la investigación matemática. El siglo XXI es la era de los medios de comunicación, de las redes sociales que ha permitido una socialización científica sin precedentes. Este fenómeno ha estimulado que matemáticos jóvenes o relativamente jóvenes, vean en los medios de comunicación un medio de mostrar al amplio público las bondades de las ideas matemáticas, acercar este conocimiento más allá de las escuelas o liceos, buscar encantar a los niños, jóvenes y adultos, a través de esta ciencia que se encuentra con un estigma de ser difícil o dura de comprender, solo accesible para personas con cierto talento. En la actualidad este fenómeno de popularización de la matemática, lo realizan matemáticos de reconocido prestigio en el mundo académico, que a la vez han demostrado capacidades comunicativas extraordinarias; esta generación de matemáticos han superado a sus antecesores, que se enclaustraban en su oficina, resolviendo complejos problemas.

Comunicar matemática, tiene dos tipos de público:

Tipo 1.- Un público especialista, matemáticos profesionales, profesores de matemática, o personas que tienen una especial predisposición para comprender esta disciplina.

Tipo 2.- Un amplio público, que abarca aquellas personas que hay que encantar, para que les guste la matemática, o aquellas personas que están dispuestas a entender el valor de la matemática en la sociedad y/o su aporte en el desarrollo científico.

La difusión del conocimiento matemático, busca comunicar al público de tipo 1, hallazgos de investigación matemática, con un lenguaje más técnico, y por lo general se realiza en congresos científicos, en paper, o libros especializados. Sin embargo, en vista de la enorme cantidad de líneas de investigación y áreas que han aparecido desde que el formalismo ha caracterizado al trabajo matemático, ha nacido una difusión cuyo propósito es culturizar al público de tipo 1. Esta culturización matemática, puede abarcar distintas temáticas desde los procesos históricos conceptuales de la disciplina hasta los aspectos filosóficos para comprender el desarrollo de matemática contemporánea. No es fácil difundir matemática a este nivel, sin embargo, es bien recepcionado por la comunidad de matemáticos especialistas, como también de los profesores de matemática.

La divulgación del conocimiento matemático, busca comunicar al público de tipo 2, contenido matemático, de manera entretenida, lúdica, que permita acercar la matemática a un amplio público. El lenguaje suele ser poco formalizado, centrando la comunicación en las ideas, en la medida de lo posible planteando algún problema sencillo para llevarlo algún resultado interesante. Las capacidades de comunicación del matemático que divulga resultan clave para lograr capturar la atención del amplio público. En algunos casos es necesario capacidades actorales, y el manejo de comunicación tecnológica ayuda, para llegar a un amplio público. Esto último es fundamental, puesto que comunicar matemática no es lo mismo que comunicar otras disciplinas, como la astronomía, por ejemplo, que tienen un interés fáctico evidente. La matemática al ser una ciencia eminentemente abstracta, formada por un conjunto de sistemas formales, la comunicación no es fácil. Afortunadamente tenemos en la actualidad matemáticos(as) que siendo matemáticos(as) investigadores, tienen estas capacidades como, por ejemplo, Eduardo Sáez de Cabezón y en Chile Mario Ponce. También existen los llamados youtubers, que cuentan con canales de divulgación con miles de suscriptores.

Es importante mencionar que divulgar el conocimiento matemático es distinto que divulgar métodos o técnicas para la mejor enseñanza – aprendizaje de la matemática, estas actividades tienen un propósito pedagógico, académico educativo.

El siglo XXI es el siglo de la comunicación matemática, espero que en el futuro se sumen una mayor cantidad de divulgadores y difusores del conocimiento matemático, la contribución para nuestra sociedad será enorme, no solo por el incremento del número de personas con interés científico, sino también se agrega un valor cultural al resto de las personas, mejorando la educación ciudadana. Una buena difusión de la matemática contribuye a desarrollar una investigación matemática de calidad, así como de humanizar al matemático profesional, e integrarlo a la sociedad del conocimiento, en una perspectiva más transdisciplinaria.