El corazón del gobierno

  • El mejor regalo que puede recibir una niña o un niño es una familia amorosa.

ALGORITMO

Por: José Luis Moctezuma

En política pública, pocas cosas hablan tan fuerte como los hechos cuando la emergencia golpea. Es ahí donde las instituciones revelan de qué están hechas: de burocracia o humanidad.

Este jueves 19 de marzo, Ceci Arellano, presidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF en Puebla, presentará su informe del primer año de actividades en el Centro de Convenciones del Paseo de San Francisco. Un ejercicio que, más allá de los números, pone sobre la mesa un principio simple pero poderoso: la política social funciona cuando toca tierra y mira a los ojos de la gente.

Porque hay momentos que no se olvidan.
Octubre de 2025, sierra norte de Puebla; las lluvias caían como si el cielo hubiera decidido abrir todas sus compuertas; los cerros comenzaron a ceder, las calles se transformaron en ríos violentos y la naturaleza, implacable, pasó factura.
Casas destruidas; vehículos arrastrados; familias buscando a los suyos.
La electricidad desapareció; el agua potable también. Los caminos quedaron sepultados por deslaves. En medio del caos, cuando el silencio del abandono suele aparecer primero que la ayuda, una de las dependencias que llegó a la zona fue el Sistema Estatal DIF.

Arribaron médicos, pediatras, psicólogos, alimentos, ropa, juguetes. Se activaron albergues en Huauchinango y Xicotepec. Pero llegó algo más importante: presencia, un abrazo para decirles que no están solos.
Porque cuando el gobierno aparece en los momentos difíciles, el mensaje es claro: el Estado no se esconde.

En este primer año de trabajo, el SEDIF ha impulsado acciones que van más allá de la asistencia inmediata. La consolidación del CEPOSAMI —Centro Poblano de Salud Mental Integral— para niñas, niños y adolescentes; la Casa del Abue sur; la dignificación de Casa de Ángeles, así como el cambio de desayunos fríos a calientes en escuelas con más de 534 mil raciones escolares. Son piezas de una política social que intenta atacar el problema desde la raíz.

La salud mental infantil, la nutrición y la atención a los adultos mayores no suelen dar votos rápidos ni titulares escandalosos, pero construyen algo más profundo: tejido social.
También destacan los Centros Libre Casas Carmen Serdán, espacios que buscan acompañar y proteger a mujeres y familias que enfrentan situaciones de vulnerabilidad.

Cuando la política social se hace bien abraza y acompaña.

ACUERDO LABORAL: CUANDO EL DIÁLOGO FUNCIONA

En el Ayuntamiento de Puebla también hubo señales de entendimiento.

El alcalde Pepe Chedraui y el líder sindical Gonzalo Juárez Méndez alcanzaron un acuerdo salarial para los trabajadores de base del municipio: 4% de incremento directo al salario y 13.5% en prestaciones, sumando un total de 17.5% dentro del Convenio de Revisión Salarial 2026.

En tiempos donde los conflictos laborales suelen convertirse en trincheras políticas, el acuerdo manda un mensaje distinto: el diálogo sigue siendo la herramienta más rentable en la gestión pública.

La estabilidad laboral no solo beneficia a los trabajadores, también impacta en la calidad del servicio público. Y cuando la maquinaria municipal funciona sin fricciones, la ciudad respira mejor.

REGISTRO CIVIL: EL RETO DE HUMANIZAR LA BUROCRACIA

Las oficinas públicas muchas veces son el primer rostro del Estado ante el ciudadano.
Por eso no es menor el trabajo que realiza Nora Esquitin de la Madrid al frente del Registro Civil del estado de Puebla, donde la apuesta es clara: ordenar, agilizar y humanizar el servicio.

Poco a poco comienzan a notarse cambios en la atención.
Y es que detrás de cada acta de nacimiento, de matrimonio o de defunción, hay historias humanas que merecen algo básico: respeto y eficiencia.

La burocracia puede ser fría, sin tener que ser distante.

En política, como en la vida, hay una verdad sencilla:
las instituciones se juzgan no por lo que prometen, sino por lo que hacen cuando la gente más las necesita.
Ahí se mide el verdadero corazón del gobierno.