El misticismo de los números naturales
Por: Dr. Esptiben Rojas Bernilla
Universidad de Magallanes (Chile)
Actualmente el conjunto de los números naturales se construye como el menor de todos los conjuntos inductivos, usando el Sistema Axiomático de Zermelo- Fraenkel. Es la concepción matemática contemporánea de los números naturales, incluye al cero y al uno. Sin embargo, estos objetos matemáticos eran conocidos, desde las antiguas culturas y pasaron por un proceso de evolución conceptual de 5000 años. En su génesis los números naturales, eran interpretados místicamente y hasta como superstición. Veremos algunos ejemplos.
La distinción entre pares e impares, data desde antes de Pitágoras, en la mitología china, en libro “I- Rey” escrito en el año 1150 a.C. los números se dividían en masculinos (impares) y femeninos (pares). Los números impares simbolizaban, el día, el calor, el sol y el fuego, mientras que los pares simbolizaban el frio, la noche, la materia y la tierra.
La misma concepción de par (femenino) e impar (masculino) lo tomó Pitágoras (s. VI a.C.) Los números masculinos eran considerados divinos e indisolubles y los números femeninos eran terrenales y solubles. El cinco representaba el matrimonio, puesto que era la suma del primer número masculino (3) y el primer número femenino (5). Los Pitagóricos consideraban algunos números perfectos, cual tal número era igual a la suma de sus divisores, por ejemplo: 6 = 1+2+3. Los números que no eran perfectos fueron llamados excesivos o defectuosos, por ejemplo: 8 > 1+2+4=7, era defectuoso. Alguna vez se le preguntó a Pitágoras, qué es ser un amigo, y dijo: “un segundo yo”. De ahí nace los números amigo, es decir cuando la suma de sus divisores propios de uno de ellos nos el otro, y viceversa. Por ejemplo, los divisores propios de 284 son 1,2,4,71 y 142. Los divisores propios de 220 son 1,2,4,5,10,11,20,22,44,55 y 110. Su sumamos los divisores de 284 nos da 228 y si sumamos los divisores de 220 nos da 284, por lo tanto 220 y 284 son número amigos, según los pitagóricos.

Para los hebreos y cristianos 3, 7, 40 son números místicos. Por ejemplo, en la Biblia aparece: “Tres hombres visitaron a Abraham cuando se sentó bajo su tienda en las llanuras de Mamre” (Génesis 18:2), “En los sueños que interpretó José había tres ramas y tres canastas” (Génesis 40), La plaga de la oscuridad cubrió la tierra de Egipto durante tres días” (Éxodo 11:22). En la Última Cena, dijo Cristo a Pedro “antes de que el gallo cante dos veces me habrás negado tres veces” La Biblia dice siete pecados capitales, siete virtudes, siete demonios expulsados por Magdalena, las siete alegrías de la Virgen María. Noé (Génesis 7) fue advertido durante siete días del gran diluvio, Noé envió una paloma cada siete días para buscar tierra. José interpretó los sueños del Faraón, que Egipto padecería siete años de hambre después de siete años de abundancia. El diluvió duro cuarenta días y cuarenta noches (Génesis 5:4). Moisés permaneció en el Monte Sinaí cuarenta días y cuarenta noches (Éxodo 24:18), Los hijos de Israel erraron en el desierto cuarenta años (Josué 5:6). Jesús permaneció en el desierto cuarenta días (Marcos: 1:13), después de la resurrección Jesús fue visto por sus discípulos cuarenta días (Actos 1:13).
En el libro de las Revelaciones se menciona al número 666 como el “número de la bestia”. Martín Lutero, pretendió que la duración del régimen papel sea de 666 años.
La numerología es la seudociencia de interpretar a los números como guía de nuestras vidas. Cada uno de nosotros está en este mundo asociado con ciertas ondas o vibraciones, interpretables numéricamente. Por ejemplo, la fecha de nuestro nacimiento está asociado a un número que se obtiene al sumar los dígitos del día de nacimiento, así si alguien nació el 10 de enero de 1970 (10-01-1972), sumando: (1+0) +(0+1) +(1+9+7+2) = 21, luego 21 se reduce a 2+1 =3, que será el número de destino de la persona.
Todas estas supersticiones, están en la génesis de los números naturales, y que hasta la fecha aún persisten en cerebros poco formados en el pensamiento científico.
