El Papa reconoce “complicidad y silencio” de Iglesia ante pederastas
- Afp, Reuters y Europa Press
Lourdes, 28 SEPTIEMBRE 2026.- El papa León XIV reconoció la “complicidad y el silencio” de miembros de la Iglesia católica que pudieron ayudar a siete víctimas de abusos sexuales en Francia, con quienes se reunió durante casi dos horas en el santuario de Lourdes, y llamó a sus obispos a perseverar en la prevención y reparación de este flagelo.
Robert Francis Prevost se reunió en privado con cada una de las víctimas y escuchó propuestas sobre cómo mejorar las medidas de protección de la Iglesia. “Les agradeció su doloroso testimonio y reafirmó su compromiso de garantizar que el daño que sufrieron no se repita con otras personas”, añadió el comunicado del Vaticano.
Los supervivientes afirmaron que la reunión fue emotiva y conmovedora tras destacar una “toma de conciencia mayor” al sentirse comprendidos por el Papa estadunidense-peruano. Dijeron que les impresionó su compasión y su conocimiento de sus casos individuales, al expresar su esperanza de que las palabras vayan acompañadas por hechos.
“Sin duda, cree que la Iglesia ha hecho mucho en Francia, pero también cree que a la Iglesia aquí aún le queda muchísimo por hacer”, sostuvo Jérome Guillement, uno de los afectados. “Se mostró muy atento y auténticamente dispuesto a escuchar”, declaró Olivier Mardi.
Las siete víctimas representan un abanico de los escándalos que la Iglesia francesa se ve sacudida desde hace años por las revelaciones de violencia sexual dentro de sus congregaciones. En 2021, un informe encargado por obispos y monjas estimó en hasta 330 mil menores víctimas desde 1950.
Antes, un grupo de víctimas denunció la reunión de “una farsa sin consulta”, ya que los siete sobrevivientes fueran elegidos por la Iglesia, y no por las agrupaciones. “La Iglesia debe renunciar a su posición de ser a la vez juez y parte en el procedimiento”, escribieron en una carta publicada por el diario Libération.
Antes, el Papa asumió que la Iglesia debe tener el valor de afrontar su pasado al dirigirse a unas 150 mil personas reunidas para una misa en un prado cercano al santuario de Lourdes.
El pontífice pidió a los obispos franceses, durante la reunión a puerta cerrada antes de la eucaristía, a perseverar para atajar y reparar de las agresiones sexuales a infantes, a la par de mantener la “máxima vigilancia” frente a casos similares, tras reconocer que afrontaron “con determinación el doloroso flagelo de los abusos contra personas menores”. Asimismo, oró ante la fotografía de la escultura El niño que llora, que fue colocada en ese lugar hace cinco años en memoria de las víctimas.
León XIV ya se había disculpado por los escándalos de abusos que dañan la credibilidad de la Iglesia en todo el mundo, durante un viaje a España en junio pasado.
Además, arremetió contra la legalización de la eutanasia, aprobada hace dos meses en Francia, como una inmoral “falsa compasión”, al visitar después un centro de atención para personas enfermas en los terrenos del santuario.
Aunque buscó alentar y defender la dignidad especialmente a quienes viven con “terrible dolor” a que tienen una dignidad inherente que ninguna ley o algoritmo puede “eliminar”, y llamó a rechazar cualquier medida que permita provocar la muerte, en línea con la enseñanza católica de proteger la vida desde la concepción hasta la muerte natural.