El uso de celulares ha sido regulado por años en las aulas: maestros
Por: Laura Poy Solano
Directores y profesores frente a grupo destacaron que desde hace varios años en las escuelas de prescolar, primaria y secundaria se ha regulado el uso de teléfonos celulares y, en general, se prohíbe que los ingresen al plantel.
En entrevista, Enrique Enríquez y Francisco Bravo, directores de primaria, indicaron que su uso limita la capacidad de atención y abstracción del alumno, pero también implica un riesgo “debido que los estudiantes pueden tomar fotografías y videos de otros compañeros sin su autorización, y hay que considerar que todos son menores de edad”.
Sin embargo, enfatizan que la paradoja es que incluso durante las asambleas de padres de familia, “son los mismos padres quienes están más atentos de sus teléfonos celulares y sus aplicaciones que de lo que estamos explicando sobre el efecto que puede tener que usen las pantallas digitales para distraer o entretener a sus hijos”.
Docentes y directivos señalaron que la consulta anunciada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) “puede caer en una nueva simulación si en verdad no se da el tiempo para generar un verdadero debate en el que sí o sí deben participar los padres de familia y también los niños, porque no podemos caer en el error de siempre de querer protegerlos sin escucharlos y saber qué piensan”.
En entrevista por separado, Enrique Enríquez, director de la primaria Japón, y el profesor Francisco Bravo, quien por más de 20 años fue director de la primaria Leonardo Bravo, coinciden en que lo urgente es “fortalecer la convivencia” con los niños.
“Los primeros que deben dejar a un lado la pantalla de sus teléfonos inteligentes son los padres. Los niños necesitan ser escuchados, vistos y cuidados, y eso es darles nuestra atención, leer con ellos, salir al parque, al mercado o a la calle y platicar con ellos, estimular su imaginación y su conocimiento”, enfatizaron.
Maestros frente a grupo reconocieron que “todos podemos caer en esa adicción al scroll en la pantalla del teléfono celular. Incluso nosotros como profesores debemos dar el ejemplo y tener a buen resguardo los equipos celulares, porque hay muchas formas de atraer la atención de los alumnos, aunque es cierto que cada vez cuesta más y tienen menos capacidad de concentración”.
Flor Juárez, profesora de tercer grado de primaria, señaló que “muchos alumnos no tienen a nadie en casa con quién jugar, y para muchos padres (aunque comprendemos que trabajan todo el día), lo más fácil es comprarle una consola de juegos o la tableta para entretenerlo, pero eso ya comienza a ser un lastre. Cada vez más, vemos niños apáticos que no quieren correr o brincar”.