Expertos exigen ser críticos ante avance de la IA en aulas

MÉXICO, 11 SEPTIEMBRE 2026.- El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) demostró que el uso de la inteligencia artificial está presente en las aulas y en el proceso de aprendizaje, pero, en lugar de prohibirla, “hay que enseñar a los estudiantes que las respuestas no van a estar en la tecnología, hay que hacerlos críticos y que estudien con responsabilidad”, coincidieron especialistas de la Universidad Iberoamericana (Ibero).

De acuerdo con la evaluación, sólo 8 por ciento de los estudiantes mexicanos reportó no haber utilizado inteligencia artificial, frente a 14 por ciento en el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Aproximadamente la mitad estudia en planteles en los que se reportan carencias de infraestructura tecnológica.

Durante la mesa de análisis Repensar la educación tras la Prueba PISA, las especialistas en temas educativos de esta casa de estudios señalaron que los resultados de la prueba estandarizada deben interpretarse “a la luz de la propia agenda educativa del país” y “poner el aprendizaje en el centro de la política educativa y no responsabilizar a estudiantes o docentes”.

Marisol Silva, pedagoga y doctora en educación, indicó que México ha logrado ampliar el acceso a la instrucción, pero ese avance no ha estado acompañado de condiciones suficientes para garantizar los aprendizajes. “Es importante el acceso, pero tiene que haber un soporte para evitar brechas”.

Fortalecer la formación inicial y continua del profesorado, mejorar las condiciones escolares y destinar mayores recursos a los sectores con mayor rezago deben ser prioridad en materia educativa, puntualizó.

Más tecnología no significa más aprendizaje

Cimenna Chao, doctora en sicología educativa y del desarrollo, apuntó que quienes utilizan IA de manera recurrente sin formación para evaluar críticamente sus resultados pueden presentar desempeños incluso inferiores a quienes no la utilizan, mientras el panorama mejora entre quienes aprendieron a cuestionar y verificar lo producido por estas herramientas.

Sólo 59 por ciento del estudiantado reportó recibir formación relacionada con el uso crítico de la IA.