Falta de vitamina D puede generar problemas de salud
- Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2022, más de un tercio de la población adulta mexicana tiene una alta deficiencia del nutriente natural: Felipe Vadillo, de la FM
México, 8 abril 2026.- La vitamina D es una prohormona (molécula precursora de una hormona) que el cuerpo requiere para asimilar y fijar el calcio, y así fortalecer los huesos, lo cual es muy importante sobre todo durante la etapa de crecimiento de los niños (entre 0 y 12 años) y la tercera edad, cuando se corren más riesgos de padecer osteoporosis y fracturas.
“Y en los últimos años se ha entendido que la vitamina D también promueve que nuestro sistema inmunológico se controle y responda de manera no exagerada ante un estímulo determinado, como podría ser un proceso inflamatorio”, dice Felipe Vadillo Ortega, jefe de la Unidad de Vinculación Científica de la Facultad de Medicina en el Instituto Nacional de Medicina Genómica.
Al absorber la radiación ultravioleta B del sol, el 7-deshidrocolesterol, un derivado del colesterol presente en la epidermis, se transforma en previtamina D3 y, luego, en vitamina D3 o colecalciferol, que es la forma activa de la vitamina D.
“Sin embargo, debido a que, principalmente en ambientes urbanos, mucha gente permanece encerrada durante gran parte del día en su casa, la escuela o la oficina, y no se expone a los rayos del sol el tiempo suficiente, produce poca vitamina D de manera natural. Por eso es recomendable que consuman alimentos que tengan esta vitamina en una alta proporción”, añade Vadillo Ortega.
Los alimentos que tienen una mayor proporción de vitamina D son los pescados grasos: el atún, el salmón, el arenque, la sardina… Igualmente hay una buena cantidad de esta vitamina en los lácteos (leche, queso, yogurt y mantequilla; incluso, distintas marcas de leche que se venden en los supermercados están adicionadas con vitamina D), así como en la yema de huevo y los champiñones.
ACTIVIDAD FÍSICA
Con la edad y la disminución de la actividad física, todos vamos perdiendo una proporción importante de tejido óseo. Por eso, la vitamina D más el ejercicio es muy recomendable, especialmente en los adultos de más de 50 años de edad, porque estimula la formación de dicho tejido.
“La sociedad ha empezado a entender la relevancia de la actividad física. Se habla de dar 10 mil pasos al día o hacer 20 minutos de ejercicio. En realidad, basta con una caminata de cinco o 10 minutos. Cualquier cantidad de ejercicio es buena, siempre y cuando se haga todos los días”, indica Vadillo Ortega.
ENCUESTA
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2022, se reportó una prevalencia muy alta de deficiencia de vitamina D entre la población adulta mexicana.
“Sí, más de un tercio de esta población tiene menos de 20 nanogramos de vitamina D por mililitro de sangre, cuando diversas organizaciones de salud internacionales establecen que los niveles óptimos para la salud ósea son de 20 o más nanogramos por mililitro (en los niños de 0 a 12 años deben ser un poco más altos: de 25 nanogramos por mililitro). Ahora bien, no estamos muy seguros de qué significa esto para nuestra población, porque cada individuo reacciona de manera distinta a esta vitamina. Y parece que la población mexicana la aprovecha mejor que otras poblaciones. Así pues, probablemente, esta deficiencia de vitamina D sea marginal. En todo caso, creo que todavía debemos esperar a tener más información para darle un valor clínico al resultado de la mencionada encuesta”, apunta Vadillo Ortega.
EN ADULTOS Y NIÑOS
¿Qué problemas de salud acarrea la deficiencia de vitamina D? En los niños que están en la etapa de crecimiento impide que sus huesos se formen normalmente.
“Si un niño tiene concentraciones muy bajas de vitamina D incluso puede desarrollar raquitismo, una enfermedad que causa reblandecimiento y debilitamiento de los huesos, y, por lo tanto, crecimiento deficiente y deformidades óseas a veces incapacitantes”, señala Vadillo Ortega.
El otro extremo son los adultos de más de 50 años y, en especial, las mujeres que entran en la menopausia. Alguien de esta edad y con deficiencia de vitamina D puede desarrollar con más facilidad osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos y los hace más propensos a fracturarse.
“Por eso es muy común que, al sufrir una caída, esas personas se fracturen la cadera, un fémur, una muñeca, etcétera. En condiciones normales, el impacto de una caída no debería bastar para que un hueso sano se rompiera, pero la deficiencia de vitamina D y/o la falta de ejercicio hacen que los huesos tengan osteoporosis. Es más, en ocasiones, estos individuos experimentan una fractura patológica, o sea, se les rompe un hueso sólo con un recargón”.
Por lo demás, la deficiencia de vitamina D en los adultos también puede dar origen a problemas relacionados con la actividad inmunológica.
“Se ha observado que las enfermedades autoinmunes se agravan si hay una deficiencia de vitamina D. El lupus es un ejemplo de esto. De hecho, parte del tratamiento de esta enfermedad es suplementar la dieta de los pacientes con vitamina D”, explica.
15 MINUTOS AL DÍA
De acuerdo con Vadillo Ortega, para que nuestros requerimientos de radiación ultravioleta B sean cubiertos y nuestro organismo pueda producir vitamina D es necesario asolearnos unos 15 minutos al día entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde de un día claro, sin nubes.
“Por supuesto, la intensidad de los rayos solares cambia según la estación del año en la que estemos, pero, en general, de 15 a 20 minutos de sol al día son más que suficientes”, comenta.
EN LAS MUJERES
Un grupo que está muy expuesto a padecer osteoporosis y fracturas es el de las mujeres que entran en la menopausia; es decir, en el final de su etapa reproductiva, cuando sus niveles de estrógenos disminuyen.
“Los estrógenos son esenciales para la osificación y la pérdida dramática de ellos en la menopausia acelera la pérdida de masa ósea. Si a esto se le agrega una deficiencia de vitamina D, podemos entender por qué las fracturas patológicas son más frecuentes en mujeres de más de 50 años de edad”.
Por otro lado, en opinión de Vadillo Ortega, es impostergable llevar a cabo un esfuerzo mayor para establecer cuál es el estado de nutrición de nuestra población y actuar en consecuencia.
“En los adultos, la deficiencia de vitamina D puede ocasionar la fractura de un hueso; sin embargo, en los niños genera una serie de inconvenientes con los que deberán lidiar toda la vida. Asimismo, durante la lactancia, las mujeres modifican completamente su metabolismo y destinan una enorme cantidad de calcio a la alimentación de su bebé. Por eso, las mujeres embarazadas y en lactancia requieren más atención, atención que, además, beneficiará a los bebés”, finaliza el académico.