Gerardo Estrada pertenece a una generación que entendió que la Universidad no puede replegarse sobre sí misma: Rector Lomelí
- La UNAM le rindió hoy un homenaje al universitario y ser humano ejemplar
- Confirmé que la cultura era el mejor espacio para combatir la injusticia y la desigualdad: Gerardo Estrada
11 febrero 2026.-El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, aseveró que esta casa de estudios distingue en Gerardo Estrada Rodríguez a un universitario y un ser humano ejemplar que ayudó a diseñar y a sentar las bases de instituciones duraderas; y a un funcionario y académico que entendió la cultura como una de las expresiones más altas de la existencia.
En él reside una idea que atraviesa tanto su obra académica como su práctica institucional: la autonomía no es extraterritorialidad, sino autogobierno eficiente y transparente; la discrepancia no es amenaza, sino condición necesaria del intercambio de opiniones fundamentadas y la creación de acuerdos; la cultura no es un ornamento, sino semilla de emancipación, manifestó.
En ese sentido, la autonomía universitaria implica también una tarea cotidiana de cuidado institucional como fortalecer, ampliar los canales de participación, asegurar la pertinencia normativa, así como preservar la confianza de la comunidad en sus órganos de gobierno, agregó el rector.
Gerardo Estrada, prosiguió, pertenece a una generación que entendió tempranamente que la Universidad no puede replegarse sobre sí misma, ni tampoco disolver su tradición e incidencia social en la fugacidad de las coyunturas. Desde esa convicción, su trayectoria se ha caracterizado por una voluntad permanentemente orientada a ejercer, reivindicar y enriquecer la autonomía universitaria y la libertad de pensamiento en contextos históricos complejos.
Este homenaje coincide, además, con una fecha significativa. Llegar a ocho décadas con una obra intelectual activa, con instituciones culturales que contribuyó a erigir y que siguen en funcionamiento, y con generaciones formadas en el debate informado y la tolerancia, es también una forma de medir el alcance de una vida académica, pública y docente que no se agotó en los cargos, sino que se cristalizó en iniciativas duraderas, subrayó Lomelí Vanegas.
Viví momentos históricos
En el auditorio del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), Gerardo Estrada señaló que la decisión de enfrentar al mundo desde la trinchera de la cultura la tomó de la trágica tarde del 2 de octubre de 1968, en Tlatelolco, “cuando confirmé que la violencia no era un camino para mí, y que haría todo lo posible para evitarla en mi vida. Como el transcurso del tiempo confirmó, la cultura era el mejor espacio para combatir la injusticia y la desigualdad”.
Y relató: “me tocó estar en uno de los principales faros culturales del país, la UNAM. Mi cercanía con ella fue alentada por mis maestros de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y Sociales”. Gracias a ellos pude comprender mejor cómo vincular los quehaceres políticos con el arte y las humanidades.
El homenajeado compartió que ha tenido la oportunidad de vivir momentos históricos únicos. A lo largo de su vida ha estado vinculado a las luchas y promoción de la democracia en México. Al respecto aún quedan por enfrentar retos cruciales, como consolidar, ampliar y preservar esa forma de gobierno frente a la intolerancia y otras amenazas autoritarias.
Actitud ante la vida
Al hacer uso de la palabra, Rosa Beltrán Álvarez, coordinadora de Difusión Cultural, destacó que la defensa de la vida cultural en México ha sido la impronta de Gerardo Estrada. La cultura ha sido para él una actitud ante la vida. Es un legado que la Universidad celebra, reconoce y alimenta.
La herencia que hoy celebramos es el resultado de una visión institucional de largo aliento. Además de profesor de tiempo completo, ha sido un dedicado promotor del arte y la cultura, un universitario ejemplar, apuntó.
Compromiso sostenido
Al dar la bienvenida, Tatiana Cuevas, directora general de Artes Visuales y del MUAC, recalcó que la vocación y compromiso sostenido con el arte y la cultura de Estrada Rodríguez han sido decisivos para el desarrollo de la vida cultural de México y, en especial, de esta casa de estudios.
Valga como ejemplo, de manera muy particular, detalló, su impulso para la existencia de este Museo, ambiciosa iniciativa que ha tenido un impacto emblemático en la Universidad y en el campo museístico, artístico y cultural, tanto a nivel nacional como internacional.
Síntesis virtuosa
Rolando Cordera, profesor emérito de la Facultad de Economía, resaltó que Gerardo Estrada es un universitario comprometido con la palabra y la academia; con la cultura, no como ejercicio minoritario, sino como síntesis virtuosa entre conocimiento y expresión que una comunidad hace de su vinculación o aislamiento con el mundo.
Ha sido profesor universitario por más de 50 años, acucioso observador de la vida político-social, promotor cultural, y diligente servidor público. Su paso por la dirección de Radio Educación, la dirección de Literatura de Bellas Artes o la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, entre otros cargos, dan cabal cuenta de sus empeños y desempeños. Además, pertenece a una generación de mexicanas y mexicanos que contribuyó a desbrozar el camino hacia el cambio político y la democracia.
Su trabajo abrió instituciones
Graciela de la Torre, directora fundadora del MUAC, calificó a Gerardo Estrada como figura clave en la construcción y consolidación de la política cultural contemporánea en nuestro país, así como del fortalecimiento de la vida cultural de la UNAM.
Una constante en él ha sido la cultura entendida como espacio donde confluyen educación, pensamiento crítico, creación artística y responsabilidad pública. Su trabajo permitió abrir instituciones, fortalecer otras, renovar infraestructura y, sobre todo, colocar a la cultura en el centro de la vida pública.
Su perspectiva
La escritora y periodista Adriana Malvido comentó que detrás de una trayectoria de 57 años en la docencia universitaria y la investigación, y de 50 en la gestión cultural, hay algo que lo distingue: su perspectiva. Observa desde la sociología para actuar dentro de la trinchera cultural, que busca entender a la sociedad de su tiempo para ejercer una política cultural congruente con ese conocimiento. Para él, la sociedad sin cultura no existiría; ella aglutina todo el pensamiento y articula la vida social.
Optó por hacer política desde la trinchera cultural donde podía promover un cambio y agitar las conciencias a través del arte. Alcanza los 80 años de edad con su integridad intacta y el reconocimiento en el aplauso de toda una comunidad y de generaciones que gracias a su labor se han conmovido, inquietado, rebelado y quizá pueden salir de un concierto, una exposición o una biblioteca con el ánimo de que es posible cambiar al mundo, expresó.
Ejerció con pasión la cultura
A decir de José Woldenberg, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, la difusión de la cultura y la recreación de las artes es lo que hace auténtica a una universidad. Eso lo sabe y ejerció con pasión y conocimiento Gerardo Estrada. Él comprendió que los jóvenes universitarios, y no solo ellos, debían nutrirse de lo mejor de las artes y las manifestaciones culturales.
Esto no se trata de un reconocimiento ritual, “sino de afirmar contigo, Gerardo, que la vida en nuestro país puede ser mejor si se apuntalan las actividades culturales y si éstas se expanden y multiplican”.
En la ceremonia, el rector Lomelí Vanegas entregó un reconocimiento a Estrada Rodríguez, y se proyectó el video “La difusión de las artes y la cultura mis trincheras, Gerardo Estrada”. Asistieron autoridades universitarias, familiares y amigos del homenajeado, entre otras personalidades.