Han enloquecido los conservadores

ABC DE LA POLÍTICA

Por: Rodrigo Santamaría

Ciudad de México- HAN ENLOQUECIDO LOS CONSERVADORES frente a la realidad política y las matemáticas frías que no mienten.

Han sido derrotados nuevamente y la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene su alta aceptación hasta de 82% y la calificación internacional de gran líder del pueblo mexicano.

Los números detallan que 13 millones de votantes a favor de la renovación absoluta del Poder Judicial, son más que los 2 mil que fueron a manifestarse en contra en el Ángel de la Independencia el pasado domingo, encabezados por los tres chiflados Carlos Alazraky, Laura Zapata y Denise Dresser, que encontraron aliento en Javier Lozano, Beatriz Pagés, Alberto Garza de Código Magenta, Pedro Ferriz de Con, José Rubinstein, Emilio Álvarez Icaza, Rubén Moreira, Azucena Uresti, Ricardo Salinas Pliego y sus mascotas disfrazadas de conductores, Carlos Loret de Mola, Denisse Maerker y su payasito Brozo, Lilly Téllez y su discurso que apesta.

Perdieron otra vez en una jornada histórica, inédita, aunque complicada por el formato utilizado que es perfectible.

En los días subsecuentes al 1 de junio, en sus programas de televisión por redes y en su participación en diferentes tribunas, han lanzado mentadas de madre y todo tipo de injurias contra la cuarta transformación, sin ningún recato, siendo esta la única forma de dar rienda suelta a su frustración. Y se atreven a decir, estúpidamente, que no existe libertad de expresión.

En una dictadura ya estuvieran tras las rejas.

No es el caso de México, por más propaganda negra que repartan.

Lo peor para ellos es que, después del domingo 1 de junio, la presidenta Claudia Sheinbaum tiene un 81% de nivel de confianza y aceptación de los mexicanos, conforme a los sondeos de El Financiero; mientras, otras destacadas casas encuestadoras nacionales como GobernARTE, Buendía & Márquez la sitúan en 75%; Enkoll sostiene que ha crecido la presidenta en 82%.

Fíjense en la lógica de los inadaptados conservadores: según ellos, si nada más fueron a las urnas 13 millones de mexicanos, entonces quiere decir que 87 millones que no votaron están en contra de la decisión de acabar con la corrupción e impunidad que ha imperado entre muchos magistrados, ministros y jueces.

¿Por qué no al revés?

Si sufragaron 13 millones, entonces quiere decir que 87 millones de mexicanos han dado su voto en silencio al cambio de juzgadores. Es decir, están de acuerdo en que hay que limpiar el Poder Judicial desde su raíz.

No hay manifestaciones en contra en algún estado del país que refute esta tesis, cuando está a punto de concluirse el cómputo que arrojará el resultado final desastroso para la reacción, de satisfacción para la 4T.