Hay que diversificar, porque Puebla no debe depender de una industria
REFLEXIONES / PERIODISMO CON HISTORIA
Por: Miguel Ángel García Muñoz
Dejar de reconocer la importancia que representa la Volkswagen en el impacto económico, desarrollo industrial y la generación de empleos en Puebla, sería una barbaridad, como descabellado es asegurar que se paralizaría, como si no existieran alternativas de producción, inversión y crecimiento.
El comentario es necesario para situarnos en la realidad y no imaginar escenarios paradisiacos o catastrofistas, tomando en consideración que cada año se presenta en la planta armadora la revisión del contrato colectivo de trabajo y la amenaza de huelga, siempre observando la negociación perturbadora entre empresa y sindicato.
Afortunadamente, en esta ocasión, privó la sensatez de ambas partes, sin soslayar la trascendencia de la mediación esencial de los gobiernos federal y estatal, porque de ellos parten los incentivos legales que le dan certeza a los empresarios para seguir invirtiendo y trabajando en el estado y el país como lo han hecho desde hace 59 años, desde que empezaron a crear el famoso “Vocho” sedán el 29 de octubre de 1967.
Lo ideal es que continúe la planta trabajando y que la empresa realice pronunciamientos como el de traer al 100% la producción del automóvil Golf en 2027; lo indeseable es su paralización que representaría golpear a proveedores, la caída del consumo local, desempleo multiplicado y la pérdida de inversión externa.
El riesgo siempre existirá.
Por eso cobra relevancia la política visionaria del gobernador Alejandro Armenta en el sentido de diversificar en el campo de producción, en el ramo manufacturero, turismo de calidad, la producción de café y de calzado, la agroindustria y la tecnología, rescatar el ramo textil.
No se trata de adular al mandatario poblano, sino de afirmar que esto lo está haciendo desde que inició su administración hace 684 días, representando un sólido aliciente para las pequeñas y medianas industrias e implementando proyectos ambiciosos como el Cablebús, el deporte como política de estado, el transporte sustentable, la industrialización alimentaria, el procesamiento de productos de alta demanda, la industria de los paneles solares y dar un valor agregado a los insumos agrícolas.
Las alternativas deben estar vigentes y cultivarlas, lo que no le resta la importancia debida a la VW.
Afortunadamente, la empresa Volkswagen ha reiterado que no tiene planes de irse de Puebla, por el contrario, su idea es seguir invirtiendo, no obstante que la competencia de China crece en el mundo.
POSDATA: Se fue el hijo del Tata Lázaro, el mismo que acabó con el Maximato.
Cuauhtémoc Cárdenas dejó un legado de lucha por la democracia que todavía no se consolida en México, como también heredó una lección de dignidad a pesar del triunfo que le arrebataron a la mala, en 1988, Carlos Salinas de Gortari y el PRI que ahí entró en el proceso de descomposición.
Cárdenas Solórzano, escribiría la historia del despojo que, en 2006, se repetiría con la desvergüenza de Felipe Calderón Hinojosa ante el perseverante Andrés Manuel López Obrador.