Intensifica la UNAM la cultura de prevención, autocuidado y corresponsabilidad
- Fernando Macedo Chagolla, Manuel Palma Rangel, Leticia Cano Soriano, Jennifer Lira Mandujano y Vicente Zarco Torres detallaron ante estudiantes del plantel Sur del CCH las estrategias que la Universidad Nacional implementa para su desarrollo
UNAM, 19 SEPTIEMBRE 2026.- En el marco de las acciones que la UNAM impulsa para fortalecer la cultura de la prevención, el autocuidado y la corresponsabilidad entre su comunidad, se llevó a cabo la Jornada Universitaria de Cuidados y Prevención en el plantel Sur del Colegio de Ciencias y Humanidades.
La iniciativa tiene como propósito acercar a las y los estudiantes actividades, contenidos y herramientas de carácter preventivo, que enriquezcan la reflexión y la adquisición de conocimientos orientados a afianzar su bienestar y seguridad.
En la mesa Hacia un nuevo paradigma de seguridad universitaria, el titular de la Secretaría de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria, Fernando Macedo Chagolla, explicó que esta casa de estudios busca generar un “manto protector” para que sus alumnas y alumnos tengan las condiciones que les permitan desarrollarse.
Por ello, abundó, se instrumentan proyectos y acciones de salud y bienestar, como campañas de vacunación y de salud visual; inclusión y equidad; apoyo y desarrollo -como el programa de becas de instituciones educativas más importante del país-; también para la activación y el deporte; construir comunidad, y la cultura. Asimismo, se cuenta con una Unidad de Apoyo a la Salud Emocional y Psicológica.
Al hacer uso de la palabra, el secretario de Prevención y Apoyo a la Movilidad y Seguridad Universitaria, Manuel Palma Rangel, recordó que de acuerdo con un cuestionario diagnóstico sobre percepciones, necesidades, preferencias y dinámicas en la Universidad (2026), con 39 mil 511 respuestas (15 por ciento de la población estudiantil) y la participación de ocho mil 900 jóvenes del CCH, 89.2 por ciento se siente más seguro dentro de los planteles que en los alrededores (con 78.7 por ciento).
Destacó que 94.6 por ciento respondió “regular o mucho” sobre su gusto por estar en el plantel, contra 90 por ciento que se siente de igual manera en su casa. Se encontró que hay una amplia oferta de actividades (conferencias, conciertos, exposiciones, teatro, etcétera); no obstante los estudiantes no acuden, lo cual es una ventana de oportunidad para la institución. Además, 16.7 por ciento ha recibido mensajes ofensivos en redes sociales, al menos una vez desde su ingreso.
Armonizar las convivencias
A decir de la titular del Programa Universitario sobre Cultura de Paz y Erradicación de las Violencias, Leticia Cano Soriano, el “ser puma” se puede trasladar a un ámbito comunitario de convivencias, de participación ciudadana, colaboración y proyectos conjuntos. El mundo que estamos viviendo no es el que queremos y para cambiarlo no podemos normalizar las violencias; todos somos corresponsables.
La paz se construye con acciones diarias, solidaridad, respeto, escucha, diálogo y empatía. Es fundamental armonizar las convivencias y estar en espacios donde no se permita la discriminación, homofobias, misoginias, exclusión, etcétera. Hay que poner en crisis a las violencias, y se logra cuando no permitimos que sucedan, cuando las prevenimos. “Hablar de paz es hablar de justicia social y comunidades incluyentes”.
En tanto, Jennifer Lira Mandujano, académica la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, alertó que 42.7 por ciento de las y los mexicanos tiene un tiempo promedio de conexión a internet diario de siete a más de nueve horas. Entre las desventajas del empleo de la redes sociales se encuentran problemas de sueño, para relacionarse o socializar, síntomas de depresión y ansiedad, aislamiento social o acoso cibernético.
En este contexto propuso el uso responsable y seguro de las redes sociales mediante acciones como la reducción del tiempo que se dedica a esa actividad, lo cual es posible si se realizan otras actividades como ir al cine, convivir con los amigos y familia evitando el consumo de sustancias, aprender a tocar un instrumento, leer libros, cocinar, andar en bicicleta o practicar deporte. Asimismo, recomendó eliminar aplicaciones de los teléfonos.
En la Jornada donde también se llevó a cabo “Imágenes de paz”, activación de baile, música y fotografía a cargo de Circuitos Cultura UNAM y la Cátedra Extraordinaria Gloria Contreras, Vicente Zarco Torres, coordinador de ESPORA, refirió que este es un servicio de atención psicológica y de salud mental comunitaria e interdisciplinaria que está en todos los planteles del bachillerato y otros espacios de la UNAM.
También incluye una perspectiva de cuidados, “de hacernos cargo unos de otros”. Ello implica voltear a vernos como personas dolientes; si ven que algo sucede de manera presencial o en redes, si alguien está triste, ustedes puedan decir que la está pasando mal, apoyar a esa persona y acompañarla para que reciba ayuda.