Jornada 8 de la Liga MX: dejó entrever quién tiene casta de campeón

Por: Alejandro García Téllez

La jornada 8 del futbol mexicano empieza a dibujar algo que en cada torneo suele tardar en aparecer: qué equipos realmente tienen madera de campeón y cuáles simplemente están sobreviviendo entre resultados irregulares.

Por un lado, Cruz Azul derrotó 2-0 a Monterrey en un partido que incluso pudo terminar con un marcador mucho más abultado. La Máquina fue superior durante largos lapsos del encuentro y dejó claro que atraviesa un momento sólido tanto en ataque como en defensa. La derrota terminó por confirmar lo que ya se veía venir en Rayados: la salida de Domènec Torrent del banquillo de Monterrey, un proyecto que nunca terminó de funcionar y que fue perdiendo credibilidad jornada tras jornada. Del otro lado, Cruz Azul vive una realidad distinta; el equipo se ve ordenado, con una idea clara de juego y con futbolistas que responden cuando se les exige.

En la portería celeste, Andrés Gudiño respondió con personalidad y no hizo extrañar en absoluto a Kevin Mier, quien está cerca de recuperarse al cien por ciento de su lesión. Cruz Azul, hoy por hoy, empieza a mostrar algo que no todos tienen: estructura, confianza y madera de campeón.

En contraste, Puebla consiguió su segunda victoria del torneo en el tiempo agregado. Un triunfo que sabe más a alivio que a aspiración. La Franja y San Luis peleaban directamente el sótano de la tabla, y aunque Puebla logró imponer el ritmo del partido y quedarse con los tres puntos, la realidad es clara: ninguno de los dos equipos transmite sensaciones de protagonismo. Más bien parece que el torneo se encamina nuevamente hacia la preocupación por la tabla de cocientes y la temida multa.

Pumas, por su parte, deja sentimientos encontrados. El equipo universitario ha tenido momentos de buen futbol y podría mantenerse entre los cuatro primeros del campeonato, pero el empate ante Xolos, un equipo que apenas suma una victoria en ocho jornadas, genera más dudas que certezas. En varios partidos los auriazules han quedado a deber. Ahora llega una prueba interesante: el duelo de invictos ante Toluca. Ahí sabremos realmente de qué está hecho este Pumas.

Y hablando de Toluca, los Diablos no solo vencieron 2-0 al Guadalajara, también dominaron el partido por amplios lapsos. Chivas venía golpeado tras caer ante Cruz Azul y se esperaba una reacción, pero los líderes del campeonato demostraron por qué están en la cima. Guadalajara aún tiene margen para mejorar su funcionamiento, pero hoy por hoy no parece tener argumentos suficientes para competirle seriamente ni a Cruz Azul ni a Toluca. Habrá que ver qué ocurre si se cruzan en liguilla y cuánto pesan las ausencias por convocatorias a selección.

La sorpresa más escandalosa de la jornada fue la goleada de Tigres 4-1 sobre América en el propio Azteca. Un partido que se rompe desde el penal que regala Israel Reyes y que termina exhibiendo a un América que nunca encontró cómo reaccionar. Tigres supo jugar el partido con inteligencia y contundencia, mientras que las Águilas dejaron una sensación preocupante: un equipo con talento, sí, pero que hoy no transmite la solidez ni la autoridad que suele distinguir a los verdaderos candidatos al título.

Apenas van ocho jornadas, pero el torneo empieza a hablar. Algunos equipos muestran carácter, otros simplemente acumulan puntos sin convencer.

Y en la Liga MX, cuando se acerca la liguilla, la diferencia entre competir y ser campeón suele estar en algo muy simple: tener o no tener madera de campeón.