La Constitución, modificada a una velocidad vertiginosa

5 febrero 2026.-Desde la promulgación de la Constitución de 1917 a enero de 2026 se han aprobado por decreto 278 reformas constitucionales de carácter político, electoral y judicial, que sin duda han traído debates y cambios múltiples, consideró la directora del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, Mónica González Contró.

Al participar en la ceremonia inaugural del Seminario Cuestiones Constitucionales 2026: Puesta al Día, resaltó que en el último año y medio el texto constitucional se ha modificado a una velocidad vertiginosa por lo que este encuentro académico “nos permitirá tener una visión panorámica de dichas reformas”.

En el Aula Guillermo Floris Margadant del IIJ, recordó que, desde su origen en 1917, dicho instrumento jurídico considerado un referente internacional, fue una de las primeras en reconocer derechos sociales, con lo que marcó un hito en la historia constitucional, no sólo del país, sino en el mundo.

En el marco de la conmemoración del 109 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917, la universitaria señaló que hoy, a causa de los cambios sociales, políticos y tecnológicos, ha sido reformada. “En los últimos años, las modificaciones a la parte orgánica y dogmática de nuestra ley fundamental han transformado radicalmente la forma en que se organiza y funciona el Estado, así como la forma en la que se piensan y protegen los derechos de las personas”.

Recordemos que la Constitución es más que un texto. Sus principios, como la dignidad de las personas, la igualdad, el respeto a la legalidad y la división de poderes, son salvaguardias que nos protegen de la arbitrariedad y sirven como guía para perfeccionar constantemente nuestra democracia, combatir la desigualdad y buscar el acceso a derechos fundamentales, puntualizó.

Sonia Venegas Álvarez, directora de la Facultad de Derecho (FD), dijo que “a 109 años de aquel momento fundacional, nuestra Constitución ha experimentado múltiples transformaciones; sin embargo, parte de su esencia y espíritu aún permanecen”.

Destacó que la Constitución de 1917 no es fruto del azar, sino el resultado de un largo y profundo proceso de maduración que ha vivido el país, el reflejo de la experiencia nacional y la arquitectura jurídica que permite dar forma y sentido a los destinos de la nación.

Asimismo, señaló que está presente en la vida de todas y todos los mexicanos, su influencia y trascendencia se proyectan en múltiples ámbitos que van desde la estructura y organización del gobierno y la configuración del sistema jurídico, hasta el reconocimiento, la garantía y la tutela de nuestros derechos y libertades.

En su intervención, José María Serna de la Garza, presidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, planteó que en México y el mundo el constitucionalismo vive momentos complicados. “En todos lados se concentran poderes y se limitan libertades, no como antaño, no con la bota militar, sino de forma diferente, bajo el pretexto de una malintencionada interpretación de lo que es una democracia”.

Ante ello, el también integrante del IIJ resaltó la pertinencia de foros como éste y de publicaciones como la revista Cuestiones Constitucionales, para que desde la academia se sigan defendiendo valores como los que expresa el artículo 16 de la Declaración Francesa de los Derechos del Hombre y del Ciudadano: “Una sociedad en la que no esté establecida la garantía de los derechos ni determinada la separación de los poderes carece de constitución”.

En su oportunidad, Edgar Corzo Sosa, académico del IIJ, indicó que durante el gobierno anterior y en lo que va del actual, es decir, en poco más de siete años, se han emitido 44 decretos de reforma constitucional con 147 artículos reformados.

Lo anterior refleja que sin duda ha habido una intensa labor de reforma constitucional con un gran impacto al ordenamiento jurídico, el cual “es todavía mayor si se considera la producción de leyes que se ha tenido”, prosiguió en el encuentro desarrollado conjuntamente en el IIJ y la FD.

En ese sentido, expresó, en una somera revisión de la labor del Congreso de la Unión, “tenemos que en lo que va del actual gobierno se han expedido 24 leyes, una de octubre a diciembre de 2024 y el resto durante 2025”.

Mencionó que de 2018 a 2024, es decir en el gobierno anterior, se expidieron 39 leyes, por lo que el total de las emitidas durante los más de siete años que van de los dos últimos gobiernos llega a 63.

Ello implica que la labor del Congreso de la Unión, junto con las legislaturas de las entidades federativas, en cuanto a reformas constitucionales, ha sido intensa, lo que nos lleva a reflexionar que “en los 109 años de la aprobación y expedición de nuestro texto constitucional, hemos advertido diversos periodos de reformas constitucionales, con apoyo total del Congreso o con acuerdos del Congreso”.

Apuntó que cuando se alcanza la mayoría calificada en el Congreso y en las legislaturas estatales, sea el periodo que sea, la posición del órgano legislativo lleva una doble dimensión: ser partícipe de la reforma constitucional y emisor de las nuevas leyes; por ello, “soy de la opinión de que debe reforzarse su labor”.

Con esa doble dimensión, finalizó, el legislador ya no es sólo guardián de las leyes, sino también de la Constitución.