La guerra disparará precios y el hambre se agudizará en países pobres: FMI
Nueva York, 31 marzo 2026.- A un mes de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que, más allá de los efectos en los energéticos, los mercados financieros y en las cadenas de suministro, “crece la preocupación por los precios de los alimentos”, como resultado de la interrupción de los envíos de fertilizantes, de los cuales aproximadamente un tercio pasa por el estrecho de Ormuz.
“Si los precios elevados de la energía y los alimentos persisten, impulsarán la inflación a escala mundial. Históricamente, los aumentos sostenidos en los precios del petróleo han tendido a elevar la inflación y reducir el crecimiento (…) Los países de bajos ingresos corren un riesgo especial de inseguridad alimentaria; algunos podrían necesitar más apoyo externo, incluso cuando dicha asistencia ha disminuido”, destacó.
Al adelantar algunos de los efectos en la economía mundial, resultado de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, el FMI explicó que esta interrupción en el suministro de fertilizantes, “se produce justo cuando comienza la temporada de siembra en el hemisferio norte, lo que amenaza los rendimientos y las cosechas del año y eleva los precios de los alimentos”.
Una evaluación más detallada de las consecuencias económicas de este conflicto se dará a conocer a mediados de abril, cuando el organismo publique sus Perspectivas Económicas Mundiales, Estabilidad Financiera Global y Monitor Fiscal.
El organismo internacional subrayó que “la guerra implica precios más altos y un crecimiento más lento”. El encarecimiento de los alimentos es una de las principales preocupaciones porque en los países de ingreso bajo, alrededor de 36 por ciento del consumo de la familias se destina a ese fin; por encima del 20 por ciento que representa para las economías en desarrollo y del 9 por ciento para las avanzadas. “Esto convierte cualquier aumento repentino en los precios de los fertilizantes y los alimentos no sólo en un problema económico, sino también sociopolítico”, señaló el FMI.
Pero a un mes de que Estados Unidos e Israel decidieron abrir un frente bélico más a la región, el fondo advierte de los efectos que se están registrando en la energía, el comercio y las finanzas, pues el tránsito de buques a través del estrecho de Ormuz pasó de un promedio de 100 diarios a prácticamente ninguno. Si bien “el mundo se enfrenta a una nueva conmoción”, ésta es “asimétrica”, ponderó el FMI. “Los importadores de energía están más expuestos que los exportadores los países más pobres, más que los más ricos, y aquellos con escasas reservas, más que aquellos con amplias”, resumió el organismo.
México y fertilizantes
En 2022 el gobierno mexicano anunció inversiones en la rehabilitación de fábricas para producir el doble y hasta el triple de fertilizantes; sin embargo, de acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), México importa 65 por ciento de los químicos que se usan en el mercado interno y en algunos períodos esta proporción sube.
De acuerdo con datos de la Agencia Nacional de Aduanas México, el año pasado el país compró 3 millones de toneladas de estos insumos para la agricultura, lo que representó un aumento de 2.3 por ciento en volumen, respecto a 2024.
Rusia y China fueron los principales proveedores de fertilizantes al país, con 2 millones 161 mil toneladas en conjunto, que equivale a 56.9 por ciento del total, mientras de Omán y Estados Unidos provienen 9 y 7.2 por ciento, respectivamente, según datos oficiales.