“La IA no sustituye la reflexión sobre los problemas actuales”
30 junio 2026.-La inteligencia artificial (IA) puede generar respuestas, resumir documentos e incluso producir textos complejos, pero difícilmente sustituirá la reflexión colectiva sobre los problemas de nuestro tiempo, afirmó Luis Josué Lugo Sánchez, investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM.
El académico coordinó el taller “Pensar con prompts: límites de la delegación cognitiva y prácticas éticas situadas”, actividad con la que se inauguró la Sala de Investigación Interdisciplinaria Digital del CEIICH.
Explicó que la propuesta del taller surgió a partir de las reflexiones del filósofo italiano Andrea Colamedici, adaptadas al contexto latinoamericano y a los desafíos específicos que enfrenta la UNAM ante la expansión de las tecnologías de inteligencia artificial.
Durante las sesiones, planteó que los prompts no deben entenderse únicamente como instrucciones para obtener mejores respuestas de una máquina, sino tienen que analizarse como formas de mediación crítica, producción de conocimiento y posicionamiento político. Asimismo, lanzó una pregunta central para la discusión: ¿cómo construir relaciones más conscientes, críticas y responsables con estas tecnologías?
El investigador señaló que las universidades atraviesan una transformación profunda en sus formas de investigar, aprender y producir conocimiento, impulsada en parte por fenómenos como el capitalismo cognitivo, el tecnofeudalismo o el capitalismo de la vigilancia. Estas dinámicas obligan a repensar quién produce el conocimiento, quién se beneficia de él y cuáles son las estructuras de poder que organizan el ecosistema digital contemporáneo.
“Existe la posibilidad de reprogramar socialmente la inteligencia artificial, pero ello requiere pensamiento crítico, metodologías activas y procesos colectivos capaces de disputar los sentidos dominantes de la tecnología”, destacó.
El taller se desarrolló en tres sesiones en las que se analizaron los alcances y las limitaciones de la inteligencia artificial en distintos ámbitos profesionales y académicos. El recorrido incluyó desde debates teóricos sobre el capitalismo cognitivo y la apropiación tecnológica hasta la construcción de metodologías críticas del prompt y ejercicios de reflexión sobre la responsabilidad epistémica de quienes utilizan estas herramientas.
Entre las principales conclusiones resaltó la necesidad de transitar de la delegación epistémica, es decir, la transferencia acrítica de decisiones intelectuales a sistemas automatizados, hacia prácticas éticas situadas que reconozcan los contextos, las desigualdades, los sesgos y las responsabilidades humanas en la producción del conocimiento.
El encuentro reunió a participantes de diversas áreas de conocimiento y procedencias, al contar con asistentes no sólo de Ciudad de México, sino personas provenientes de Puebla, Querétaro y Guadalajara. Esta diversidad de trayectorias permitió discutir cómo la inteligencia artificial impacta de manera diferenciada en campos como la educación, la investigación científica, la comunicación, las humanidades y la acción colectiva.