La transformación del espacio público en la Ciudad de México ha estado vinculada a la reorganización social: Rector Lomelí
- Presidió la presentación del libro “Espacio público en la Ciudad de México durante el Neoclásico”
- Xavier Cortés Rocha explicó que la obra relata cómo dejó de ser una urbe barroca para empezar a ser neoclásica
- Es una invitación a leer el espacio público como un documento histórico vivo, como una construcción colectiva, indicó Valeria Valero
13 de abril 2026.- El libro “Espacio público en la Ciudad de México durante el Neoclásico”, del profesor emérito Xavier Cortés Rocha, es un estudio novedoso de historia urbanística que muestra cómo el Neoclasicismo fue un proyecto de reconfiguración del espacio público, pero también de reorganización de la sociedad novohispana y de la naciente sociedad mexicana, aseguró el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas.
Al presidir la presentación de la obra, al lado del autor, señaló que este estilo arquitectónico fue también un intento de modernizar a México, promovido por las reformas borbónicas.
En el Museo Kaluz, el rector destacó que el libro permite conocer cómo fue cambiando la traza urbana, la manera en que se definieron los “paseos” o avenidas que le dieron fisonomía a la ciudad en el siglo XIX, y cuál es el legado de diversos arquitectos españoles. “Qué mejor que hacerlo (este recorrido) con un especialista”.
Hizo también un reconocimiento a Xavier Cortés Rocha como arquitecto, restaurador y funcionario universitario, quien ha servido a la UNAM y al país en diversas áreas: en la docencia, la investigación y la difusión de la cultura.
En tanto, Cortés Rocha agradeció la publicación del libro por parte de la Facultad de Arquitectura (FA) e indicó que eligió el tema porque muestra una ruptura importante, la “destrucción de la ciudad prehispánica” y cómo en arquitectura y urbanismo dejó de ser una urbe barroca para empezar a ser la ciudad neoclásica.
En el evento, al que asistieron los exrectores Francisco Barnés de Castro y Enrique Graue Wiechers, el autor citó la presentación que Lomelí Vanegas hace en el texto en el que refiere que el proyecto de la Ilustración en España, las reformas borbónicas y las manifestaciones arquitectónicas del Neoclasicismo transformaron no solo el rostro de la ciudad sino también su organización política y simbólica, alterando sus prácticas sociales y su vida cotidiana.
Previamente, la coordinadora nacional de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Valeria Valero, manifestó que la obra está llamada a ser un referente para comprender la historia urbana de la capital del país. Es una investigación minuciosa en la que el autor analiza la época prehispánica, se detiene con detalle en el siglo XVIII y se proyecta hasta el Porfiriato, mostrando continuidad y transformación de los procesos urbanos.
“Es una invitación para leer el espacio público como un documento histórico vivo, como una construcción colectiva en la que se inscriben decisiones políticas, aspiraciones sociales, tensiones económicas y expresiones culturales. Créanme cuando afirmo que los lectores de este libro no volveremos a observar ni a vivir de la misma forma el Centro Histórico de la Ciudad de México”, dijo.
Ana Lorenia García, quien leyó un texto de la investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, Martha Fernández García, consideró que es un hermoso libro, el cual aborda la historia del espacio público de la Ciudad de México y sus transformaciones, ofrece una cartografía rica para ver los cambios en la traza, desde el siglo XVI que proyectó Alonso García Bravo, el jumetra o jumétrico de Hernán Cortés hasta principios del siglo XX.
Es también un compendio de los principales arquitectos, ingenieros y urbanistas que intervinieron en la traza y modernización, autoridades que lo hicieron posible desde los virreyes de la Nueva España hasta el gobierno de Porfirio Díaz, añadió.
Asimismo, el historiador Xavier Guzmán Urbiola detalló que la obra, dividida en tres grandes capítulos, es una rica investigación acompañada de mapas, planos que ofrecen un discurso escrito y visual que por momentos se complementan, pero otros son autónomos.
Es un retrato de una urbe viva, llena de colorido, con permanencia de elementos prehispánicos, con sonidos, color y espacios que el Neoclasicismo intentó racionalizar, agregó.
A la presentación, moderada por la directora de la FA, Mónica Cejudo Collera, y en la que estuvo también el director del Museo Kaluz, Miguel Fernández, asistieron: la secretaria General de la UNAM, Patricia Dolores Dávila Aranda; el secretario Administrativo, Tomás Humberto Rubio Pérez, entre otras autoridades.