Los derechos humanos ya no son una utopía
15 enero 2026. –Los derechos humanos ya no son una utopía, como se creía hace algunas décadas, incluso en las aulas universitarias, destacó José Luis Belmont Lugo, secretario técnico del Programa Universitario de Derechos Humanos (PUDH) de la UNAM.
Desde hace 77 años están respaldados por la Declaración Universal de los Derechos del Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), comentó al participar en la Primera Jornada de Puertas Abiertas del PUDH, que se inscribió en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, que se conmemoró el pasado 10 de diciembre.
“Todos tenemos la capacidad de percibir la justicia, un concepto que se va nutriendo a lo largo de la vida, y contamos con un sentimiento ante la injusticia, que incluye elementos como exigencias de igualdad y dignidad, límites a los gobiernos, realización de expectativas comunes y la búsqueda o restauración de la justicia cuando es negada”.
Los elementos anteriores vinculan los conceptos de la justicia social, derechos humanos y la utopía, señaló el maestro en Derecho que ha sido visitador en la Defensoría de los Derechos Universitarios de la UNAM.
Al presentar al ponente, Diego Rico Martínez, también académico del PUDH, resaltó que ese espacio académico está dedicado a la reflexión crítica y al análisis profundo de los grandes temas que siguen definiendo nuestra vida pública y nuestra convivencia social.
Belmont Lugo detalló que la Declaración Universal… tiene 30 artículos y a lo largo de 77 años ha avanzado para lograr un mundo más justo, más equitativo y no utópico, sino realizable.
“Donde hay sociedad hay derechos humanos, todas las personas los merecen. Son el objetivo de todas las instituciones, que tienen por finalidad el derecho de las personas, desde la más básica institución que es la familia”.
Para el jurista, los derechos humanos son condiciones objetivas de posibilidad para una vida digna y constituyen una forma de limitar el uso arbitrario del poder.
Necesitan requerimientos mínimos objetivos sociales, económicos y culturales. “Tienen ambivalencias porque son derechos pero también obligaciones, y su titularidad es individual y colectiva”, aclaró.
Belmont Lugo reconoció que las desigualdades presentes en la sociedad atraviesan a los derechos humanos, la justicia social y la utopía.
Tras hacer un recuento histórico de estos conceptos, el abogado consideró que la justicia social realiza y cobra mayor importancia en el nivel o ámbito más cercano a cada persona en lo doméstico y lo local.
El especialista consideró que, como parte del derecho público común, los derechos humanos son reflejo de la conciencia jurídica de la humanidad y significan el reconocimiento de una necesidad de humanidad.