Los mexicanos viven más, pero no con mejor salud
- Las mujeres en promedio pasaron 11.8 años del total de esperanza de vida con un padecimiento o discapacidad, mientras que los hombres 8.8 años: Marcela Agudelo Botero
14 de abril 2026.-En las últimas tres décadas, en el país se ha incrementado la esperanza de vida, pero no se ha mejorado la salud, persistiendo años de vida con enfermedad o discapacidad, de acuerdo con estudios del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) de la Facultad de Medicina de la UNAM.
Así lo expuso Marcela Agudelo Botero, coordinadora y profesora del CIPPS, en una sesión del seminario Determinantes Urbanas de la Salud y el Bienestar, organizado por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC).
La académica subrayó que en México hay inequidades no sólo en cuánto se vive, sino también en cómo se vive, con diferencias en calidad de vida entre territorios y sexos.
Los estudios muestran que “el desempeño del sistema de salud no ha logrado reducir estas brechas, lo que indica limitaciones estructurales en el acceso y la calidad de la atención. No basta que haya los sistemas de salud, sino qué calidad prestan los servicios”, destacó.
Para abordar las inequidades territoriales de salud se requieren políticas diferenciadas que se adapten a los perfiles epidemiológicos y sociales de cada entidad, subrayó Agudelo.
¿De qué enfermamos y morimos?
A decir de Agudelo Botero –quien ofreció la ponencia “Inequidades territoriales en acceso y calidad de la atención a la salud en México: evidencia desde indicadores de desempeño y carga de la enfermedad”– a nivel nacional entre 1990 y 2021 han predominado las enfermedades no transmisibles; sin embargo, coexisten con las causas de enfermedades transmisibles; y las causas externas, como el homicidio, suicidio y muerte o discapacidad asociada con arma de fuego se han incrementado.
Asimismo, comentó que se viven más años. Entre 1990 y 2019 la esperanza de vida a nivel nacional aumentó alrededor de 6.7 %. Sin embargo, lo anterior no necesariamente se vio reflejado en las condiciones de salud. El incremento por esperanza de vida ajustada por salud fue del 6.4 %, es decir, los indicadores no crecieron a la par, lo que muestra un rezago.
También las brechas entre entidades federativas persisten, aumentando las inequidades en esperanza de vida y esperanza de vida ajustada por salud.
En este periodo, Ciudad de México incrementó la esperanza de vida 9 años, pero hay estados donde aumentó muy poco. Los años de esperanza de vida saludable no creció igual, evidenciando desigualdad.
Si bien, la capital mexicana tuvo un incremento en la esperanza de vida no fue congruente en cuanto a las ganancias de esperanza de vida saludable. “Se vive más pero no con mejor salud”, añadió, además de las desigualdades marcadas por el sexo y el lugar donde se vive.
Igualmente, a nivel nacional las mujeres pasaron del 15 % del total de años de su esperanza de vida con problemas de salud o discapacidad, lo que representa 11.8 años en condiciones de salud desfavorables de su esperanza de vida. En contraste, los hombres pasaron 8.8 años de vida con condiciones desfavorables de salud, es decir, vivieron con alguna discapacidad o limitación en salud, una proporción de 12.1 % de esperanza de vida.
El índice de acceso y calidad de la salud evalúa el desempeño de los sistemas de salud cuantificando las muertes evitables. Al analizar 32 causas de muerte, detectaron que el país tiene la mayor tasa de mortalidad por causas evitables, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y éstas son las que tienen una mayor carga en el gasto de bolsillo, de más del 40 % del gasto total en salud, por lo que el gran desafío es lograr una cobertura universal y garantizar el acceso a los servicios de salud.
Entre estos mismos años se observa una mejora general en el acceso y la calidad de la salud, pero ha sido desigual en el territorio y, muestra, además, un estancamiento en los últimos años. La brecha entre los estados con mejor y peor desempeño en los sistemas de salud se ha venido reduciendo, pero el sistema no está respondiendo de la misma manera.
También los datos muestran mejor acceso y calidad de la salud en los estados con menores niveles de marginación y más altos para las enfermedades transmisibles que para las no transmisibles, lo que responde a las estrategias y políticas para la atención de factores de riesgo.
Origen de la información
Los datos presentados por Agudelo Botero se basan en estimaciones del Global Burden of Disease, estudio de la carga de la enfermedad y factores de riesgo de carácter internacional y de acceso público que cuantifica sistemáticamente la magnitud de la pérdida de salud causada por padecimientos, lesiones y factores de riesgo de distintas poblaciones; al mismo tiempo que ofrece distintas métricas e indicadores y que integra múltiples fuentes de información.
Se trata de una fuente de información que va de 1990 al 2023, abarca 204 países y territorios, y contiene datos acerca de más de 300 enfermedades y 80 factores de riesgo; además de desagregación por edad, sexo y territorio en 925 áreas geográficas.