Margarita Esquivel e Irlanda tienen algo en común: su apuesta por el conocimiento
18 marzo 2026.-La primera vez que Margarita Fernanda Esquivel Gaon visitó Irlanda, fue en 2012, gracias a una estancia de investigación que duró cerca de un año. Entonces, el país estaba recuperándose de su peor crisis económica de los últimos 40 años; sin embargo, la inversión en investigación se mantenía sólida, tanto por el gobierno como por el sector privado.
Pero en medio de ese caos, algo de aquel país, conocido por su historia combativa, llamó la atención de la entonces estudiante de doctorado del Departamento de Toxicología del Cinvestav: en su ambiente se respiraba un aire esperanzador y bríos de un futuro mejor.
Esa historia irlandesa es afín a la de Margarita, una ecuatoriana originaria de Santa Ana de los Ríos de Cuenca, quien ahora se desempeña como Directora de Desarrollo Clínico en Neurociencias y Terapia Génica en la sede de Irlanda de la farmacéutica multinacional Novartis.
Pero tal como sucedió con la recuperación y crecimiento del país europeo, la historia de Margarita Esquivel estuvo lleno de retos y oportunidades creadas que supo aprovechar.
Durante el periodo en que estaba por concluir su carrera universitaria en Bioquímica y Farmacia, en la Universidad de Cuenca, su intención era de continuar con estudios de posgrado, pero las limitadas opciones que ofrecía Ecuador no llenaron sus expectativas, así que decidió explorar alternativas fuera de su país.
En ese momento, poco conocía del Cinvestav, pero conforme fue encontrando información en línea, su interés por realizar un posgrado en la institución mexicana se incrementó. “En la búsqueda que realicé sobre los posgrados en toxicología, me llamó la atención lo bien posicionado y distinguido que estaba el Centro en Latinoamérica, así que fue mi primera opción para continuar mis estudios, por lo que de inmediato pedí información en el Departamento de Toxicología para poder realizar el examen y los cursos propedéuticos. Por limitaciones como la visa y los elevados costos se me dio la oportunidad de rendir parte de los exámenes desde Ecuador”, recordó con gratitud.
A partir de su ingreso a la maestría con especialidad en Toxicología en Cinvestav, la vida de Margarita tomó una nueva dirección, había encontrado una vocación de la que, si bien estuvo en su imaginario, en ese momento era parte de su nueva realidad.
“Siempre me interesó la contaminación atmosférica y las repercusiones que esto tendría en diferentes aspectos, y era lo que ofrecía el Departamento de Toxicología del Cinvestav, al no enfocarse solo en la ciencia básica, sino también en la aplicada y realizar investigaciones que repercuten en la toma de decisiones para el gobierno.
Por eso mi trabajo de maestría lo realicé con el doctor Mariano Cebrián García, donde buscábamos el vínculo entre la exposición de arsénico y el cáncer de mama. Después continué mi doctorado con las doctoras Luz María del Razo y Andrea de Vizcaya, sobre el perfil toxicológico en modelos celulares de las nanopartículas de bismuto, un material empleado actualmente en recubrimiento de prótesis que ayuda en la osteointegración”, señaló Esquivel Gaon.
Esa investigación realizada durante sus estudios de doctorado, era parte de un consorcio con instituciones de la Unión Europea y de otros sitios del mundo, lo que le brindó la oportunidad de realizar una estancia en la University College Dublin (UCD), en Irlanda.
“El consorcio de investigación internacional se dedicaba a analizar potenciales usos de las nanopartículas de bismuto producidas en México, y nosotros nos encargábamos de la parte toxicológica junto con la UCD, donde nuestro trabajo era generar un perfil toxicológico de las nanopartículas a partir de su interacción con ciertas células, trabajo que se complementaba con una técnica llamada high-content screening (análisis de alto contenido), en la que eran expertos los investigadores de Irlanda”, puntualizó.
Fue en ese contexto que Margarita Fernanda realizó una estancia en la UCD en 2012 que, en principio duraría solo seis meses, pero eventualmente se extendió a 12, gracias a una beca obtenida a través de la Comunidad Europea.
Si la experiencia de llegar a México a estudiar un posgrado había cambiado la visión de la originaria de Cuenca, su estancia en Irlanda consolidó su intención de dedicarse por completo a la investigación científica.
Y así fue, tras concluir dos años después su doctorado en Cinvestav, realizó una breve estancia posdoctoral en el mismo Departamento de Toxicología, al tiempo que aplicó para un proyecto apoyado por el Irish Research Council y la empresa Intel, sobre el análisis de las nanopartículas de grafeno, el cual desarrollaría en la UCD, con el doctor Kenneth Dawson.
Durante esa estancia posdoctoral tuvo la oportunidad de involucrarse en un proyecto de una startup biotecnológica de la misma institución educativa irlandesa, orientada al análisis de tratamientos para párkinson, alzhéimer y diferentes tipos de cáncer.
Allí trabajó con modelos celulares para determinar las reacciones que ocurrían durante la interacción con las sustancias medicinales. Ese fue el primer contacto de Margarita Fernanda con el sector privado, y reconoció que, si bien es un reto el buscar resultados en periodos más cortos, fue gratificante tener la oportunidad de involucrarse en una investigación más cercana al beneficio humano.
La experiencia en la empresa biotecnológica duró un par de años, pero su aprendizaje obtenido en Cinvestav sobre cultivar colaboraciones le abrió las puertas de un reto mayúsculo. Fue así como llegó la oportunidad de integrarse a Novartis en 2019, a partir de la invitación realizada por un colega que trabajó en la startup biotecnológica de sumarse al equipo que participa en la estrategia y ejecución del desarrollo clínico de nuevos medicamentos en proyectos de neurociencia y terapia génica de la farmacéutica trasnacional.
Este 2025 Margarita Fernanda cumple siete años en Novartis y hace tres meses fue promovida como Directora de Desarrollo Clínico, donde su principal tarea es supervisar la planificacion científica y el avance de los estudios clínicos a su cargo, asegurando que cada estudio se sustente en una base metodológica sólida y alineada con los objetivos terapéuticos del proyecto.
Además, participa en la elaboración y evaluación crítica de los protocolos, en el análisis de datos y en la coordinacion multidisciplinar con equipos médicos, operativos y de seguridad. Asimismo, es encargada de la contribución durante las interacciones con agencias regulatorias y a la difusion cientifica para asegurar la solidez del desarrollo clínico.
A punto de cumplir una década como residente de Dublín, la graduada del Cinvestav ha atestiguado durante ese periodo el crecimiento acelerado del bienestar irlandés, que en promedio registra un incremento anual de seis puntos porcentuales de su Producto Interno Bruto, en buena medida por las inversiones de empresas multinacionales, principalmente del sector farmacéutico.
“En 2012, la primera vez que visité Irlanda, a pesar de sus dificultades se vislumbraba un impulso que el país estaba haciendo a la investigación científica, hoy el desarrollo tecnológico se ve cada día, muchas empresas tecnológicas se han establecido en el país y gente de todos los países están llegando para aportar en la generación de nuevas ideas, aquí hay un ecosistema dinámico”, refirió Esquivel Gaon.
Quizá Margarita Esquivel no esté del todo consciente, pero ese crecimiento que describe de Irlanda es similar al que ha tenido esa estudiante universitaria de Ecuador que buscaba un posgrado en México y ahora es madre de dos niñas y profesional senior de desarrollo clínico en una de las empresas farmacéuticas más importantes del mundo. Su apuesta en el conocimiento y el establecimiento constante de nuevas metas la ha llevado a sitios en los que hace más de una década no habría pensado.