Más de 80 mil asistentes en dos días: el Cuauhtémoc responde, ¿y el proyecto local?
*El Cuauhtémoc superó los 80 mil asistentes. Hace semanas apenas se superaban los 8 mil.
Por: Alejandro García Téllez
37,204 personas pagaron un boleto para ver competir a su equipo en el Estadio Cuauhtémoc. Y competir fue justamente lo que no sucedió. América no solo ganó 4-0, dominó emocional y tácticamente el partido desde el primer momento. Puebla fue reactivo, temeroso y, por momentos, resignado.
Sí, la entrada es buena. Sí, está lejos de los 45 mil que presumen los regios cada fin de semana. Pero el tema no es compararse con Monterrey o Tigres. El tema es que cuando la afición responde, el equipo tiene la obligación de hacerlo también. Y hoy Puebla parece más diseñado para sobrevivir que para competir.
No se trata de perder contra América. Se trata de cómo se pierde. Y cuando la derrota expone falta de proyecto, de idea y de carácter, entonces la goleada deja de ser un accidente y se convierte en diagnóstico.
Un día después, 43,134 aficionados demostraron que el espectáculo vende… pero también que la calidad sostiene. Guadalajara llegaba con seis victorias consecutivas, 18 puntos y discurso de equipo imparable. Cruz Azul, segundo con 13 unidades, entendió que este tipo de partidos no se juegan, se compiten.
Aquí sí hubo plan, ajustes, lectura táctica y personalidad. El 2-1 no fue casualidad, fue consecuencia. Cruz Azul fue más maduro y le arrebató el invicto a Chivas con argumentos futbolísticos, no con fortuna.
Y aquí viene la parte incómoda: en dos días el Cuauhtémoc superó los 80 mil asistentes. Hace semanas apenas se superaban los 8 mil. Entonces, ¿la afición está regresando por el fútbol… o por las marcas? ¿Se llena el estadio cuando hay proyecto o cuando hay camiseta grande enfrente?
Puebla no puede vivir de visitas ilustres. Necesita construir identidad propia. Porque si el estadio solo vibra cuando llegan América o Guadalajara, el problema no es la afición. Es la falta de algo que enamore cuando el local es el protagonista.
OBSERVACIÓN– Pumas UNAM de Efraín Juárez ya es tercero del campeonato. Y sí, parece que el tropiezo en Concacaf fue una sacudida necesaria más que una caída definitiva.
VERGÜENZA- CF Monterrey vuelve a confirmar que la inversión millonaria no garantiza funcionamiento colectivo. Fue exhibido por Pumas y sigue mostrando que el problema no es de nombres, sino de identidad. Mucho presupuesto, poco equipo.