Más mujeres en escuelas y empleos reduce cantidad de “ninis” en México en una década: OCDE
OCDE, 29 SEPTIEMBRE 2026.- El acceso de las mujeres más jóvenes a las aulas o a un empleo en México movió todo el panorama de los llamados ninis durante la última década, reveló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en un nuevo informe. No sólo se redujo la proporción de población que por falta de oportunidades está fuera de la educación o de un trabajo, sino que la disminución estuvo recargada en ellas.
De acuerdo con el Panorama de la Educación, la mayoría de los jóvenes (hombres y mujeres) de entre 18 y 24 años de edad en México están lejos de no trabajar ni estudiar. El 42 por ciento se encuentra laborando; otro 29 por ciento está dedicado exclusivamente a las aulas y un 10 por ciento combina ambas actividades.
El otro 19 por ciento son jóvenes que no se encuentran en las aulas ni en un empleo, por encima del promedio de 14 por ciento de la OCDE. El acrónimo nini es una adaptación del concepto estadístico NEET (Not in Education, Employment, or Training) usado por el organismo en sus informes.
Si bien, lo anterior implica que prácticamente uno de cada cinco jóvenes en México no se encuentra trabajando ni estudiando –aunque una parte de ellos sí busca de manera activa una oportunidad en el mercado laboral–, esta proporción se redujo respecto al 23 por ciento registrado en 2015, muestra la OCDE.
Al consignar los datos de 2015 y 2025, la organización exhibe que en general la proporción de los llamados ninis –jóvenes de 18 a 24 años que no están en la escuela ni en un trabajo–, aumentó un punto porcentual en los hombres y se redujo 8 puntos en las mujeres.
Jóvenes mujeres ocupan las escuelas
En una década el número de hombres jóvenes fuera de las aulas o de un trabajo pasó de 9 por ciento a 10 por ciento; mientras el de las mujeres descendió de 37 a 29 por ciento.
Si bien la reducción en México es marcada, la proporción de mujeres jóvenes fuera del mercado laboral y de la educación es la tercera más alta entre los países de la OCDE, sólo detrás de Turquía (43 por ciento) y Colombia (34 por ciento).
Sobre qué movió esta panorama y en qué espacios encontró cabida la población joven de México a lo largo de esa década, la OCDE muestra que en números redondos, la proporción de hombres estudiando no se movió, quedó en 37 por ciento, y tampoco lo hizo el de los trabajadores, en el mismo 53 por ciento.
Todo el movimiento se registró en las mujeres. El número de ellas en las aulas creció seis puntos porcentuales, al pasar de 35 a 41 por ciento. Ahora son más. Y, en menor medida, avanzó en dos puntos porcentuales la proporción de trabajadoras, que pasó de 28 a 30 por ciento a lo largo de esa década.
Baja inversión
El informe también exhibe que México arrastra la inversión pública por estudiante de tiempo completo más baja de la OCDE, por debajo de 3 mil dólares, mientras en el opuesto, Luxemburgo destina recursos públicos por alumno casi diez más altos, se acercan a los 35 mil dólares.
También la proporción de alumnos por profesor contratado en el sistema educativo mexicano es de las más altas en la organización. Esto no tiene una linealidad con el tamaño de los grupos.
En preparatoria hay un profesor contratado por cada 22 alumnos; en secundaria es la más alta de la OCDE, con 31 alumnos por maestro; y en primaria también se encuentra entre las más altas de la organización con 23 escolares por escolante, a la par de lo registrado en Colombia.
En este último indicador se registró una reducción de 27 a 23 en una década. La OCDE señala que, así como en Corea, en México “la reducción general del tamaño de las clases se reflejó tanto en las instituciones públicas como en las privadas, lo que sugiere que las reformas políticas o los cambios demográficos tuvieron repercusiones en todo el sistema”.