MATRIMONIO DE FACINEROSOS

REFLEXIONES / Periodismo con Historia

Por: Miguel Ángel García Muñoz

¿Quiénes son los reporteros y columnistas que forman parte de la nómina del ayuntamiento de San Andrés Cholula, que no solamente se encargan de hablar maravillas de la presidenta municipal Guadalupe Cuautle, sino que también limpian el inescrupuloso camino de su esposo Edmundo Tlatehui y, al mismo tiempo, tienen la encomienda de criticar todo lo que hace el gobierno de Alejandro Armenta, hasta porque pasa la mosca?

Un doble juego que provoca náuseas.

La burbuja de la corrupción en la que está metido el matrimonio de facinerosos se puede romper en cualquier momento.

No son pocas las voces que afirman que las puertas de presidio podrían estar abiertas esperando la llegada de la pareja que ha hecho de San Andrés Cholula su principal dotación de dinero mal habido, cayendo en una alta corrupción que ya ha sido denunciada en tribunales en febrero de 2026.

Las quejas ciudadanas son muchas por la falta de seguridad, la escasez de agua potable, irregularidades administrativas, incremento de la delincuencia, añadiéndose la exigencia directa de integrantes de su cabildo para que se investigue la irregularidad en la asignación de concesiones a su marido, el uso oscuro de recursos públicos y la entrega de plazas a sus amigos que le conseguirán votos para su posible reelección.

Hace unos meses se soltaron los grilletes del escándalo porque el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, lanzó la iniciativa para que la elección de la sucesión gubernamental quedará exclusivamente en manos de una mujer, intentando que todos los dados estuvieran cargados a favor de convertir en gobernadora a su esposa Ruth González Silva.

El escándalo fue nacional, pero no se analizó que la llamada “Ley Esposa” ya había sido inaugurada desde hace varios años por Rafael Moreno Valle Rosas, al trabajar la candidatura de su esposa Martha Erika Alonso Hidalgo.

La aventura morenovallista, ya sabemos, terminó en una amarga tragedia el 24 de diciembre de 2018, no sin antes haber conseguido su propósito.

No extraña que Edmundo Tlatehiu haya hecho lo mismo con Guadalupe Cuautle, siendo él el gran concesionario de la obra pública. Es la moral del PAN en toda su dimensión.

Si hay justicia, habría que revisar con lupa de dónde viene la familia Cuautle-Tlatehui, lo que era su patrimonio y lo que es actualmente; asimismo, hacer lo propio con la nómina de reporteros y columnistas, entonces, se darán cuenta que es un cochinero.

Muchos que se dicen impolutos, quedarán exhibidos.

No es ningún secreto.

El papel del séquito de comunicadores que hablan maravillas de Cuautle y Tlatehui, es más que evidente, no es secreto.

POSDATA: El mal sabor de boca que deja el matrimonio de facinerosos, se podría mitigar un poco con el encuentro de esta noche entre España y Perú en el estadio Cuauhtémoc.

POSDATA 2: Las cifras sobre el huachicol en el gobierno del morenovallismo tienen que recordarse.

No hay paralelo.

POSDATA 3: El automóvil Olinia revolucionará el transporte barato y no contaminante en México. Ya fue lanzado por la presidenta Claudia Sheinbaum y Puebla, con el gobierno de Armenta, juega un papel trascendente.