México es líder en el combate al hambre, elogia Naciones Unidas

Washington, 5 octubre 2026.- Ante un escenario mundial en el que el hambre aguda alcanzó niveles récord –con 300 millones de personas afectadas–, México ejerce un papel de liderazgo y sus políticas de combate a la pobreza y mejora de la alimentación son experiencias aprovechables por otros países, aseguró Carl Skau, director ejecutivo en funciones del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.

En entrevista, destacó los programas sociales y los desayunos escolares nutritivos (en sus modalidades fría y caliente), así como el modelo de compras locales directamente a pequeños productores. Asimismo, resaltó la regulación de los productos comercializados en las escuelas y el etiquetado frontal, medidas sobre las cuales advirtió: “hay muchas fuerzas en contra”.

Este reconocimiento al modelo mexicano ocurre en un contexto de creciente deterioro de la seguridad alimentaria global. Según detalló el funcionario, entre 2020 y 2025 el número de personas con hambre aguda se triplicó –al pasar de 100 millones a 300 millones– debido a los conflictos bélicos, las alteraciones del comercio marítimo (como las ocurridas en el estrecho de Ormuz) y el cambio climático. Sobre este último punto, advirtió que los efectos del fenómeno de El Niño podrían prolongar la crisis alimentaria hasta por 18 meses, sobre todo en las zonas más pobres y marginadas.

América Latina y el Caribe ya resienten esta situación. Aunque la región es una de las principales proveedoras de alimentos del mundo, 41 millones de personas todavía padecen hambre y tiene el costo más alto del planeta para acceder a una dieta saludable; sólo una de cada cuatro personas puede costearla. El desafío ya no sólo es producir alimentos, sino garantizar el acceso a productos nutritivos, señaló.

Skau, con más de 25 años de experiencia en diplomacia y asuntos humanitarios, realizó una visita a México la semana pasada para fortalecer el diálogo con autoridades locales en torno a prioridades compartidas y destacó el papel del país para impulsar soluciones multilaterales frente a una crisis alimentaria cada vez más compleja.

Entre las experiencias mexicanas que consideró relevantes se encuentra la alimentación escolar. “En este tema (México) tiene un papel de liderazgo, porque han empezado temprano a trabajar en la alimentación escolar”, resaltó.

Los programas incluyen desayunos diarios con leche, cereales y fruta; en las escuelas de tiempo completo se ofrece, además, comida caliente, con prioridad en verduras, proteínas, agua simple y tortillas, mientras los platillos se preparan con poco aceite y sin azúcares añadidos.

El director en funciones del PMA también destacó la participación de las comunidades, particularmente de las mujeres en las cocinas escolares, ya que, además de preservar los hábitos y la alimentación tradicional de cada región –explicó–, encuentran en esos espacios una fuente de trabajo sin necesidad de trasladarse de sus lugares de origen.

“Un país que está llevando a cabo políticas públicas domésticas que están dirigidas a combatir el hambre, para promover comida de buena calidad, saludable, es relevante para nosotros y lo llevamos a otros países que necesitan políticas similares. El ejemplo de México es muy importante”, subrayó.

Algunas de estas experiencias ya comenzaron a trasladarse a otras naciones de la región, como Colombia y Perú. El mecanismo consiste en organizar misiones de aprendizaje y talleres de varios días, en los que especialistas de un país comparten sus experiencias con funcionarios y expertos de otro, dijo.

Durante sus encuentros con el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, así como con autoridades de la Secretaría de Salud, Skau puntualizó que se identificaron áreas de colaboración para impulsar una agenda común en espacios regionales y globales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el G-20 y Naciones Unidas.

Advirtió que los organismos internacionales carecen de recursos suficientes para atender las actuales crisis humanitarias; el PMA ha perdido 40 por ciento de su presupuesto en los pasados dos años, unos 4 mil millones de dólares.

Por ello, destacó, la relación entre México y el PMA se concentra en la cooperación técnica, el intercambio de conocimientos y el fortalecimiento de políticas públicas. Además, el país provee granos, legumbres y otros alimentos esenciales para las operaciones de asistencia humanitaria de la organización en emergencias de distintas partes del mundo.