Mitin cristiano en EU nutre apoyo a “misión divina” de Trump

18 mayo 2026.-Miles elevaron ayer su brazos hacia el cielo encabezados por el presidente de la Cámara baja del Congreso de Estados Unidos, Mike Johnson, y decenas de pastores derechistas durante un “día de oración” cristiano nacionalista en el parque central de Washington con el propósito de “rededicar” al país a sus orígenes basados en ese culto.

El presidente Donald Trump, quien optó por ir a jugar golf en lugar de presentarse en el mitin religioso, envió una presentación por video que incluyó un segmento de él leyendo una selección de la Biblia. Los secretarios de Guerra, Pete Hegseth, y de Estado, Marco Rubio, también se presentaron vía mensaje videograbado, pero no hubo duda de que todo este festival, que duró unas nueve horas, fue parte de un intento para usar el 250 aniversario de la Declaración de Independencia, que se cumple este año, para nutrir de apoyo a la agenda política –o lo que algunos califican de “misión divina”– del presidente.

Aunque la Constitución de Estados Unidos explícitamente prohíbe al gobierno establecer e imponer una religión oficial, a los organizadores se les otorgaron fondos públicos para el acto, el cual incluyó una enorme manta de la imagen de los fundadores de la nación con una enorme cruz cristiana a un lado, y una ilustración de columnas de un edificio federal. Organizadores subrayaron que su objetivo fue reclamar la historia cristiana de este país, pero la narrativa incluyó aspectos que historiadores no reconocerían.

“Esta nueva nación se establece sobre el fundamento y el principio bíblico de que todos los hombres fueron creados iguales”, declaró el líder republicano, a pesar de que al fundarse esta república sólo hombres blancos con propiedad tenían el derecho al voto mientras millones eran esclavos.

Tal vez para defenderse de forma anticipada de críticas sobre este y otros puntos, Johnson señaló “ataques ideológicos siniestros” que buscan minar el hecho de que el país se ha vuelto “la nación más libre, exitosa y benévola en la historia del mundo”.

El secretario Rubio –cuyo Departamento de Estado circuló un video elogiando los fundamentos cristianos de los fundadores, sin mencionar que él es hijo de inmigrantes católicos y no de estos anglosajones protestantes– declaró en su mensaje a los participantes que “antes del Occidente cristiano, la mayoría de las sociedades y de hecho civilizaciones pensaban en ciclos estancados. Pero nuestra fe nos llama hacia afuera, a la oscuridad sin límite de lo desconocido”.

Desde los días de los puritanos, agregó, “nuestra nación, más que cualquier otra en la historia, fue formada por esta idea cristiana”.

No todos festejaron el acto. “La agenda para este ‘jubileo’ se lee menos como un evento religioso tradicional y más como un programa para la Iglesia de Trump”, declaró la organización nacional de defensa de consumidores y monitoreo de gobierno Public Citizen.

“Este revoltijo altamente politizado no es lo que anticipaba el Congreso hace una década, cuando aprobó un proyecto de ley creando una comisión oficial para el 250 aniversario.”

El reverendo Adam Russell Taylor, bautista que encabeza la organización cristiana progresista Sojourners, agregó: “estamos profundamente preocupados de que lo que en verdad se esté rededicando esta nación es a una parte muy angosta e ideológica de la fe cristiana que traiciona el compromiso fundamental de nuestra nación a la libertad religiosa”.