Rafa Márquez: la renovación no puede quedarse en la convocatoria
PULSO DEPORTIVO
Por: PEDRO RAMÍREZ
Rafa Márquez comenzó su etapa como técnico de la Selección Mexicana con una convocatoria que, a primera vista, parece equilibrada. Hay experiencia, juventud, futbolistas de Liga MX y jugadores que militan en el extranjero.
Pero si se mira con un poco más de detenimiento, la pregunta no es cuántos nombres nuevos aparecen, sino qué tan diferente será realmente esta Selección respecto a la que hemos visto en los últimos años. Porque renovar no significa simplemente cambiar algunos nombres de una lista.
Márquez tiene una oportunidad importante: construir un equipo con identidad propia y, al mismo tiempo, mantener a los futbolistas que todavía pueden aportar. Y su primera convocatoria deja claro que no pretende hacer una ruptura radical. Hirving Lozano, Santiago Giménez, Roberto Alvarado, Luis Chávez, Orbelín Pineda, César Montes, Johan Vásquez, Jorge Sánchez y Jesús Gallardo, entre otros, son nombres que ya forman parte del paisaje de la Selección.
Eso no necesariamente es un problema. Lo cuestionable sería mantenerlos únicamente por su nombre.
El nuevo entrenador tendrá que demostrar que la convocatoria responde a rendimiento y características futbolísticas, no solamente a trayectoria.
Si un jugador experimentado está en mejor momento que un joven, debe jugar el experimentado. Pero si el joven ofrece mejores condiciones, también debe tener la oportunidad.
Ahí estará una de las primeras exigencias para Márquez.
Mucho talento, pero falta saber quién manda
El mediocampo es quizá el sector que más dudas genera. Luis Chávez, Obed Vargas, Álex Fidalgo, Erik Lira, Orbelín Pineda, Lorenzo Romo y compañía ofrecen diferentes alternativas, pero tener muchas opciones no garantiza tener funcionamiento.
La Selección necesita saber quién va a recuperar, quién va a darle salida al equipo y quién será responsable de generar futbol.
Y hay otro punto: Márquez debe evitar que la Selección dependa exclusivamente de sus individualidades.
En ataque existen nombres importantes. Giménez representa una referencia de área; Lozano aporta experiencia y desequilibrio; Alvarado y Berterame pueden ofrecer variantes. Pero el problema histórico de México no se resuelve acumulando delanteros: se resuelve consiguiendo que el equipo genere las condiciones para que esos delanteros reciban la pelota.
Los jóvenes no deben ser decoración
Hay nombres como Hugo Camberos, Santiago Sandoval, Iván Violante, Obed Vargas y Diego García que despiertan interés precisamente porque representan una posible renovación.
Pero aquí Márquez tendrá que ser consecuente.
Si los jóvenes están porque realmente forman parte de su proyecto, deberán tener minutos y responsabilidades. No basta con convocarlos para presumir una Selección renovada y después recurrir siempre a los mismos jugadores.
Una generación nueva necesita competencia, pero también oportunidades reales.
El verdadero examen comienza ahora
La primera convocatoria de Rafa Márquez no es mala ni extraordinaria por sí misma.
Es apenas el punto de partida.
Lo verdaderamente interesante será descubrir qué hará con estos 30 futbolistas.
Márquez conoce perfectamente el entorno de la Selección. Sabe lo que significa jugar con presión, conoce el futbol europeo y también entiende el vestidor mexicano. Ahora tiene que transformar esa experiencia en decisiones.
Y ahí sí habrá que ser exigentes.
A Rafa no se le debe juzgar por la cantidad de caras nuevas, sino por el futbol que consiga construir.
Porque una Selección renovada no es la que cambia diez nombres.
Es la que cambia la manera de jugar.
Y esa transformación todavía está por verse.