Resurgen casos de teniasis y cisticercosis
6 febrero 2026.-La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha llamado a poner mayor atención en la teniasis y la cisticercosis, debido a que han resurgido en zonas del mundo –principalmente en países desarrollados–, debido a la migración, y a que durante la pandemia estos casos pasaron a un segundo plano de reporte y atención.
Así lo aseguró el investigador posdoctoral (Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación) del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, Ricardo Miranda Blancas, quien explicó que el tránsito de personas de comunidades con poco acceso a servicios de salud y que pueden ser portadoras de Taenia solium permite que se proliferen estos padecimientos que la OMS incluye entre los tropicales desatendidos como la lepra, el dengue, la enfermedad de Chagas, entre otros.
El experto universitario expuso que la teniasis ocurre cuando una persona consume carne de cerdo con larvas de Taenia solium, –también llamada solitaria–, parásito que se desarrolla en el intestino humano provocando molestias digestivas, pérdida de peso o dolor abdominal y que representa un problema de salud pública en muchas partes de América Latina, África y Asia.
El problema más grave, añadió, ocurre cuando los huevos del parásito se transforman en larvas dentro del cuerpo humano, a lo que se denomina cisticercosis. Las larvas se pueden alojar en músculos, ojos, piel e incluso en el cerebro.
“Si esto pasa, hablamos ya de neurocisticercosis, que es una de las principales causas de epilepsia adquirida en México. Sus síntomas van desde dolores de cabeza crónicos hasta crisis epilépticas severas, que afectan la calidad de vida de las personas”, detalló el integrante del Departamento de Medicina Molecular y Bioprocesos del IBt.
De acuerdo con la OMS, Taenia solium es la causante del 30 % de los casos de epilepsia en zonas endémicas en las que hay cerdos en libertad cerca de donde viven las personas.
En México, ha habido una tendencia a la baja de los casos de cisticercosis en los últimos años. Sin embargo, las estadísticas de la Secretaría de Salud sobre enfermedades de vigilancia convencional indican que hasta la semana 31 de 2025 se reportaban en el país 85 casos de cisticercosis mientras que el total de acumulados para 2024 fue de 65.
Miranda Blancas mencionó que el ciclo “normal” de vida de la Taenia solium implica que el humano desarrolle una solitaria, un cerdo tenga acceso a las heces del humano y se infecta de cisticercos. Después el humano coma la carne infectada y vuelve a desarrollar la Taenia.
Esto ocurre particularmente en lugares donde se crían animales de traspatio y el manejo de los desechos humanos no es eficiente. En algunos pueblos, la carne de esos animales se consume directamente por las personas del lugar. Es decir, no pasa por procesos de inspección sanitaria.
Sin embargo, el experto universitario subrayó que, por fortuna, la carne de cerdo que generalmente llega a nuestras mesas pasa por múltiples revisiones, principalmente en las ciudades; por ejemplo, en los rastros y en puntos de inspección para llegar a supermercados.
El investigador resaltó que entre los factores para controlar estas enfermedades están cocer bien la carne de cerdo –para matar los cisticercos–, tener buenos hábitos de higiene –el lavado de manos antes y después de ir al baño– y la desparasitación periódica, cada seis meses o una vez al año, de todas las personas que viven en una misma casa.
“Si nos desparasitamos periódicamente, aunque pudiéramos comer carne con cisticercos, podríamos eliminar la Taenia incluso antes de que llegue a su forma adulta y así, reducir el riesgo de desarrollar cisticercosis”, aseguró.
El doctor en Ciencias señaló que cuando se detecta que una persona tiene una Taenia, además de la desparasitación también se recomienda la toma de un laxante, para facilitar la liberación del parásito.
Investigaciones y nuevas estrategias
El especialista universitario comentó que en México hay diversos grupos que trabajan en torno a la cisticercosis. Por ejemplo, en el IBt colaboran con el investigador Enrique Rudiño Piñera, experto en determinar estructuras cristalográficas, así como con Abraham Landa Piedra, investigador y profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM, quien ha dedicado gran parte de su carrera a la caracterización bioquímica de proteínas de Taenia solium.
Con Ponciano García Gutiérrez y Rafael Zubillaga Luna, académicos de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, trabajan en el diseño de fármacos complementarios a los tratamientos que ya existen, a partir de estudiar las proteínas o enzimas que forman parte del sistema de desintoxicación, que son como escudos que permiten al parásito resistir la acción de los medicamentos que se usan actualmente.
“Estamos en la determinación de la estructura de cada una de las tres glutatión transferasas de Taenia solium descritas hasta ahora. Este paso es determinante para comenzar con el diseño y selección de fármacos, ya que se debe conocer a detalle la forma de las proteínas, así como tener una caracterización de los sitios activos, a fin de comenzar a buscar las moléculas que podrían ser utilizadas como inhibidores específicos de las tres enzimas”, finalizó.