Sheinbaum: el pueblo señalará a quienes rechacen la reforma electoral

26 febrero 2026.-Por ser un compromiso con el pueblo, el próximo lunes enviaremos nuestra reforma electoral al Congreso de la Unión, sin cambios; “quien la quiera apoyar, bien, y quien quiera mantener el privilegio de las listas (de representación proporcional), la gente los va a señalar, cualquiera que sea el partido político”, aseveró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante la presentación de su propuesta.

Indicó que el Partido del Trabajo y el Partido Verde, como otros institutos políticos, “quieren mantener su lista (plurinominal) y ni nosotros ni la gente estamos de acuerdo con ello”. La lista plurinominal, definió, es “la cúpula de los partidos”.

La mandataria advirtió en su conferencia de prensa que si la reforma no se aprueba no sería una derrota o un fracaso, sino “una victoria, porque no cedí frente a lo que pudiera ser una negociación para que todo mundo aprobara lo mismo, por consenso”.

De aprobarse, estimó que el 25 por ciento del gasto electoral que se reduciría representaría más de 13 mil millones de pesos etiquetados para programas de bienestar y rubros como salud y educación, “porque hay muchas necesidades en el país”.

Aseveró que PT y PVEM tienen que explicar en qué no están de acuerdo, pero la iniciativa, agregó, no es una ocurrencia; “son reformas sencillas, muy racionales”, tanto constitucionales como a leyes, que responden a la demanda de la gente para que se eliminen las listas de burocracias partidarias y todos vayan a voto popular, a conseguirlo en territorio.

“Nadie puede quedarse en su casa tranquilo, esperando ser el número uno de la lista pluri… hay que dar la cara”, precisó.

Consideró que en Morena “no hay problema” con la propuesta, porque “ellos eligen por tómbola, pero ¿creen que el PRI, el PAN estén de acuerdo con que les quiten la lista pluri?”

Sheinbaum Pardo resaltó que debe haber disminución de gastos, fiscalización, democracia participativa, y no relección ni nepotismo.

Al preguntarle si esperaría un rompimiento con los partidos aliados tras esta reforma, declaró que le toca a Morena definir las alianzas para 2027, pero “como Presidenta estoy obligada a enviar una reforma que contenga lo que me pidió la gente y lo que vemos en las encuestas”.

De lo contrario, agregó, “estaría negando nuestro origen, lo que somos. Es un asunto de principios que no cuesten tanto las elecciones, que no haya estas cúpulas de partidos”.

Precisó que no se pone en duda la autonomía del Instituto Nacional Electoral, sino que se reduzca el presupuesto que maneja, así como el del resto de los organismos electorales. “Nada de despilfarros”, como los bonos para consejeros y que ganen hasta 300 mil pesos.

Indicó que “debe haber transparencia, austeridad republicana, porque el recurso es del pueblo”.

Lo mismo para diputados locales, porque –aseguró– hay algunos que ganan cinco veces más que otros, y se pronunció, asimismo, por la disminución del gasto en el Senado.

Descartó que represente un fracaso si la reforma no se aprueba. “Para nada; al revés, la gente va a decir: ‘la Presidenta cumplió, hubo quien no votó’. En los 100 puntos (de gobierno) puse reforma electoral y habrá quien no quiera aprobar, y a ese partido lo reconocerá la gente en la votación”.

“Pero no es derrota, sino consecuencia política; consecuencia con lo que pensamos, con lo que decimos, con lo que hacemos.”

Insistió en que “no queremos un partido de Estado, un partido único; queremos que se reconozca la diversidad política de nuestro país, de acuerdo con la votación que se tenga en la elección”.

Hay límites para la negociación

–¿Cuál es su expectativa de aprobación? –se le preguntó

–Depende de ellos (los legisladores). Los compañeros de Morena están de acuerdo, pero los otros… hay límites para la negociación.

La jefa del Ejecutivo comentó que en las reuniones que tuvo con los aliados dejó claro que siempre estuvo en contra de las “listas pluris”. Incluso relató que cuando Andrés Manuel López Obrador le propuso ser diputada y senadora plurinominal en 2009 y 2012, respectivamente, “me negué”.

Asimismo, reveló que, tras una “gran discusión”, se tomó la decisión –“por consideraciones federativas, republicanas”– de mantener los organismos estatales, “pero más chiquitos, quitando duplicidad de funciones”, y que en muchos casos se dediquen a la democracia participativa, “con sueldos racionales, no grandes burocracias ni despilfarros”.