Toda la carga contra la corrupción; seguridad en Puebla es prioridad
- REFLEXIONES / Televisión
25 marzo 2026.- “Mientras yo sea gobernador, lo más importante, para mí, es combatir la corrupción, el abuso de poder y procurar la seguridad de las y los poblanos y sus familias “.
Esta cita textual la hizo el gobernador Alejandro Armenta, acompañado de su esposa Cecilia Arellano, presidenta del SEDIF, durante el equipamiento a los cuerpos de seguridad pública, que si bien es relevante por sí misma, se enriquece al señalar que instruirá a los titulares de las secretarías de su gobierno y pedirá a la fiscalía, a los Poderes Legislativo y Judicial, no permitir que nadie llegue a nombre de los apellidos Armenta, Mier y Arellano, a pedir un favor ilegal o realizar un acto fuera de la legalidad; hay que denunciar, no debe haber omisión ni complacencia, porque entonces se convierte en complicidad.
El mandatario reprueba a todos aquellos que presumen de ser amigos, compadres, socios, familiares del gobernador para adquirir favores. Todos ellos también deben ser denunciados.
Las palabras de Alejandro Armenta incomodan a los abusivos y son puestas en entredicho por sus adversarios políticos, por las voces envidiosas y ambiciosas que nada les calienta.
Aunado a esto, los mercenarios que se escudan en el anonimato, en redes sociales con nombres falsos, han puesto el grito en el cielo cuando hizo ver la intención de practicar el antidoping a diputados y presidentes municipales. “Se van a sorprender”, repetiría el gobernador.
¿Y por qué el antidoping no se extiende también a los periodistas que se jactan de ser más honestos que la honestidad?
Habría que incluir el detector de mentiras.
¿Cuántos saldrían bien librados?
Ojo: el antidoping lo contempla la ley, aunque usualmente se practica a elementos de seguridad pública.
Vamos más allá.
¿Por qué no?