Trump culpa a China de hackeo en elecciones de 2020 y desclasifica supuestos informes
Washington, 17 julio 2026.- En su discurso a la nación, el presidente estadunidense Donald Trump afirmó —sin aportar pruebas— que China compró ilegalmente los registros de más de 220 millones de votantes para influir en la elección presidencial de 2020, que perdió ante el demócrata Joe Biden y que no reconoció.
El mandatario aseguró haber ordenado la desclasificación inmediata de informes que, según dijo, muestran “vulnerabilidades electorales” ocultadas al pueblo estadunidense. “Hay que enfrentar esas vulnerabilidades”, señaló, e indicó que los documentos pueden consultarse en la página https://www.whitehouse.gov/election-integrity
De acuerdo con Trump, la supuesta sustracción de datos habría sido ejecutada por una “unidad de explotación de datos” asignada por Pekín, y comprendería nombres, domicilios, teléfonos y preferencias partidistas. Sostuvo que agencias de inteligencia detectaron el compromiso de registros en 18 estados desde 2020, pero que integrantes de lo que llamó el “Estado profundo” ocultaron la magnitud del caso.
También acusó a Rusia, China, Irán y Corea del Norte de tener capacidad para comprometer la infraestructura electoral del país.
Acusación, sin fundamentos, recurrente
No es la primera vez que Trump recurre a este tipo de señalamientos: desde la elección de 2020 ha sostenido, sin demostrarlo, que migrantes sin documentos emiten votos de manera masiva, argumento que le sirve para impulsar la exigencia de identificación y prueba de ciudadanía para sufragar.
Los documentos divulgados por la Casa Blanca mencionan además una supuesta operación fraudulenta de registro en Muskegon, Michigan, y un cálculo del Departamento de Seguridad Nacional que ubicaría en cerca de 278 mil a los no ciudadanos inscritos en padrones federales.
Se preveía un mensaje para generar dudas del sistema electoral
Como lo informó hoy La Jornada, el discurso ya había sido anticipado por expertos como parte de una estrategia más amplia para subvertir las elecciones intermedias de noviembre. Con encuestas que apuntan a que los republicanos podrían perder sus mayorías, advirtieron que Trump busca sembrar dudas sobre el sistema para disputar —o hasta anular— resultados que no le favorezcan.
La semana pasada destituyó a la dirigencia de la Comisión Federal de Asistencia Electoral, encargada de certificar máquinas de voto. “Es la señal más clara de que tiene la intención de inmiscuirse en las intermedias”, advirtió Miles Taylor, exfuncionario de su primer gobierno. Además, insiste en una ley que exigiría probar ciudadanía para empadronarse y prohibiría el voto por correo.
El Departamento de Justicia ya demandó a 28 estados que se niegan a entregar sus padrones. La ofensiva alarmó a defensores de derechos civiles: Martin Luther King III y Al Sharpton convocaron a una marcha sobre Washington en agosto para protestar contra los esfuerzos por subvertir la elección.
Con información de David Brooks y Jim Cason